CRÓNICAS POLICIALES

Lo no contado del español detenido: De familia humilde a referente político

Carlos Fernández Gámez, el español que cayó en San Juan por estar implicado en uno de las casos más graves de corrupción en el país ibérico, creció en el seno de una familia trabajadora que con el tiempo adquirió posición acomodada, hasta que en 1991 decidió incursionar en la política en Marbella, siendo nombrado Concejal de Juventud.
miércoles, 20 de septiembre de 2017 · 22:15
Carlos Fernández Gámez, el español que fue detenido en San Juan por la Policía Federal, por estar vinculado a casos de corrupción y evasión fiscal en España, cuenta en su haber un extenso curriculum en su actividad como político y empresario. 

El español nació Puerto de La Torre, Málaga, en el seno de una familia humilde y trabajadora que con el tiempo supo ganar status debido al desarrollo de su actividad económica. Su madre vendía productos de belleza mientras que su padre incursionó en negocios inmobiliarios que fueron mejorando la posición social que ostentaba la familia. 

A sus 23 años, Fernández Gámez envió una carta al por entonces candidato a comandar el municipio de Marbella, empresario y por entonces presidente de Atlético de Madrid, Jesús Gil y Gil, expresando sus intenciones de formar parte del espacio político que conducía. 

Esta carta, al parecer conmovió a Gil, quien pidió una audiencia con Fernández y lo acepto entre sus filas. 

Ya en el poder, Gil nombró al por entonces joven Gámez como Concejal de Juventud y Deportes. En el desarrollo de su actividad política, el español logró ganar adeptos y conmover a la fibra popular.

Según contó en Crónicas Policiales el periodista Carlos Villanueva, director del diario digital Marbella Confidencial, Fernández supo relacionarse con los jóvenes y los habitantes de Marbella. 

Consentido de su madre, con quien tenía una gran relación, Fernández era un hombre de familia antes de el escándalo que lo puso en el ojo de la tormenta. 

Por otro lado, si bien era un hombre joven y con poder dentro de Marbella, Fernández no fue un mujeriego empedernido ni mucho menos. Es que según los cronistas españoles se le conoció una novia que permaneció durante más de 10 años a su lado, pero nunca se casaron. 

A su vez, Fernández poseía un gran carisma y firmeza dirigencial lo que le valió ganar terreno en el panorama político. Su crecimiento le valió un distanciamiento de Gil. 

Posteriormente, estableció vínculos con un empresario británico, quien habría sido el "financista" de una operación organizada por Fernández para desplazar del cargo a Julián Muñoz, quien había asumido a la Alcaldía de Marbella. 

Además, las investigaciones en contra del español por malversación de fondos, comenzaron a ser moneda corriente. 

En 2006, estalló la causa "Malaya", que investigaba una importante red de corrupción y evasión fiscal y Fernández fue apuntado por la Justicia como uno de los involucrados. 

Fue en ese momento, en que decidió abandonar España y refugiarse en Argentina. Primero se radicó en Mendoza y años después se intaló en San Juan.

Recién en 2014, la Interpol formalizó el pedido de captura internacional y tres años después cayó en la provincia donde ya se había casado y formado una familia.