REIVINDICACIÓN

Las mujeres de la revolución y sus roles silenciados por la historia

En un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo es menester atacar las amnesias buscadas sacando a la luz el papel que tuvieron las próceres argentinas en la búsqueda de ciudadanía.
martes, 25 de mayo de 2021 · 18:47

Guadalupe Cuenca, Mariquita Sánchez de Thompson, Remedios de Escaladas, Casilda Irarzábal, Martina Céspedes y sus hijas, son algunos de los nombres que la historia argentina resolvió silenciar. El rol de las mujeres en la revolución fue vital para que el 25 de Mayo quedara gravado a fuego como fecha patria fundacional. El historiador Martín Leguizamón contó a Diario 13 qué hombres como Sarmiento, Rivadavia o Mitre, construyeron el relato histórico con ‘amnesias buscadas’. En esa tarea, fue que invisibilizaron el papel de las patriotas.

No solo fueron esposas de figuras importantes en la historia, también arriesgaron sus vidas siendo parte de reuniones secretas peligrosas, participaron en debates políticos, combatieron y capturaron soldados extranjeros en las invasiones ingleses y abriendo las puertas de sus casas para que se gestara el sueño de libertad de mujeres y hombres como ciudadanos, caminando ‘juntos a la par’ como había propuesto Jean Jacques Rousseau.

Rousseau en 1789 planteó que la ciudadanía era cosa de hombres y mujeres. El filósofo fue traducido en los años previos a la revolución, por Guadalupe Cuenca y Mariano Moreno. Aquellos que escandalizaron a la sociedad de la época caminando juntos y tomados de la mano en la plaza de mayo. Según puntualizó el historiador, Cuenca y Moreno fueron redactores de La Gazeta de Buenos Aires, el diario de época en donde el flamante gobierno comunicaba los primeros pasos de la revolución.

La construcción de un Estado Patriarcal dejó que quedaran olvidadas las epopeyas de mujeres como Mariquita Sánchez de Thompson, esposa del revolucionario Martín Thompson, que se peleó políticamente con hombres y mujeres opositores de la época y fue una de las que  construyó la sociedad patriótica. Además, la estudiada joven combatió en las invasiones inglesas y participó vehementemente de actos solidarios y de acción social. Junto a Belgrano, Moreno y Cuenca, educaron en las primeras escuelas de la patria naciente, allá por el 1811. 'La educación era importante para la revolución', expresó Leguizamón.

El caso de Casilda Irarzábal, casada con Nicolás Rodríguez Peña, parte de la sociedad patriótica, sostuvo firme en que la sociedad entendiera el pasaje de súbditos a ciudadanos. La patriota se enfrentó directamente a Cornelio Saavedra, señalándole que estaba abriendo una grieta entre lo que era el brazo armado de la revolución y sus intereses personales.

Martina Céspedes y sus hijas, fueron heroínas criollas de la resistencia popular. Desde una pulpería perteneciente a la familia, Martina y sus hijas durante las invasiones inglesas engañaron a soldados extranjeros, para luego capturarlos y emborracharlos en el sótano.  Por último los entregaron a Liniers, el entonces Virrey en 1807.

Martina fue nombrada como ‘Defensora de Buenos Aires’ y Sargento Mayor del Ejército con goce de sueldo, e inclusive uso uniforme militar en la procesión de Corpus Christi en 1825. La valentía de sus acciones y la de sus hijas, poco fue reconocida en la historia argentina.

Manuela de Pedraza, una tucumana heroína durante las invasiones de 1806 tuvo la valentía de luchar cuerpo a cuerpo con un soldado inglés, al cual una vez desarmado derrotó. Fue declarada heroína distinguida con el grado de Alférez con goce de sueldo. María Remedios del Valle, una guerrera apodada por los soldados de las guerras de la independencia del país , como la ‘Madre de la Patria’. Batalló en el ejercito del norte, llegando a ser capitana de Belgrano, y cumpliendo un rol fundamental en la Batalla de Ayohúma, en donde a pesar de ser herida de bala y tomada prisionera, regresó al ejército argentino escapando del enemigo, no sin antes ayudar a liberarse a muchos compañeros.

‘Los protagonistas de la revuelta de mayo fueron hombres y mujeres que buscaban un bien de libertad, y la bondad originaria entendiendo que el arte de los desidiosos, es caminar juntos a la par. Es el imaginario e inconsciente colectivo de esa plaza de mayo de hombres y mujeres del 25 de Mayo. Era entender que el futuro había llegado hace rato’, expresó el historiador a para dejar en claro que hubo mujeres que lograron gritar libertad en medio de una sociedad patriarcal, que luego escribiría la historia eligiendo olvidar su rol fundamental en el sueño de libertad que fue la Revolución de Mayo de 1810.

Fuentes: Martín Leguizamón y su podcast Historia Rockstar.

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