Mira, el sanjuanino por el mundo

Hoy Perú – Primera Parte

En América hubieron cuatro virreinatos bajo el cetro del rey de España: Perú, México o Nueva España, Colombia o Nueva Granada y Argentina o Río de la Plata y siempre era un ascenso para los virreyes de los últimos tres virreinatos el ser promovidos al virreinato del Perú ya que fue el más rico, el más extenso y el más afamado del mundo.
domingo, 12 de julio de 2020 · 09:41

Lima

Perú es un país que merece la pena visitar durante un buen periodo de tiempo y 15 días es seguro que saben a poco. Por tal motivo hay que concentrarse en lo que en realidad se quiere conocer ya que la propuesta es variada y cuesta definir qué lugares visitar durante ese tiempo y dá lástima no incluir otros pero muchas veces el tiempo es limitado y a veces se hace imposible visitar todo en tan solo dos semanas. Nosotros tuvimos oportunidad de ir dos veces, así que acá mostramos la primera parte.

Al llegar a Lima, la capital del Perú a orillas del Océano Pacífico, te impacta porque te encontras con una tremenda ciudad de más de 8 millones de habitantes. Recordemos que en 1532, los españoles y sus aliados indígenas (de las etnias sometidas por los Incas) bajo el mando de Francisco Pizarro tomaron prisionero al Rey Inca Atahualpa en Cajamarca, y aunque se pagó un jugoso rescate en plata y oro que llenaron varias habitaciones, igual fue condenado a muerte. Tras algunas batallas, los españoles terminaron conquistando a los Incas y la Corona Española, nombró a Pizarro como gobernador de las tierras conquistadas.

El 18 de enero de 1535, los españoles llegan a Lima y la bautizan como Ciudad de los Reyes. Se supone que le dieron ese nombre como homenajes a los Reyes de España: Juana I y Carlos I y por la proximidad al día de los Reyes Magos. Pizarro consideró que Lima estaba bien ubicada, próxima a una costa favorable para la construcción de un puerto, pero a la vez un poco alejada como para prevenirse de ataques de piratas o potencias extranjeras, con tierras fértiles y con un conveniente clima fresco. Esta región agrícola era conocida por los indígenas como Limaq, nombre que adquirió con el tiempo, convirtiéndose en la capital del Virreinato del Perú y la ciudad más importante de América del Sur en época de la colonización española. El nombre de la ciudad cambió un poco al pasarse al idioma español y aún pueden encontrarse documentos con el nombre de Limac o Lyma.

Pizarro traza en Lima toda la ciudad, además de la Plaza de Armas en donde construye el Palacio Virreinal y la Catedral Primada. En agosto de 1536, la ciudad fue sitiada por las tropas de Manco Capac II, quien años atrás había colaborado con las tropas de Pizarro para derrotar a Atahualpa, ya que creyó que los españoles eran salvadores enviados por dioses para liberarlos de los problemas de Quito y de la tiranía de Atahualpa. Cuando se dá cuenta del engaño español, se rebela y decide atacar Lima pero ahí es derrotado. Años más tarde le diría a su hijo en su lecho de muerte: “no te dejes engañar por sus melosas palabras, son todas mentiras, si tú les crees te engañaran como lo hicieron conmigo”.

El primer escudo de armas de Perú fue otorgado por la Corona Española en 1537 y mostraba tres coronas, sobre ellas una estrella de oro que toca sus puntas y en letras doradas las palabras: Hoc signum vere regum est (Este es el verdadero signo de los reyes), sobre el escudo las iniciales I y K (Joana y Karolus) que eran los nombres de la reina Juana I y su hijo Carlos I. Sobre estas letras, una estrella dorada y dos águilas que sujetan el escudo. Con el tiempo el escudo de armas de Perú cambió bastante y sobre base roja y blanca (el color de su bandera) se ven tres divisiones con una vicuña, un árbol de quina y un cuerno de oro derramando monedas también de oro.

Lima tiene muchos lugares para visitar y tal vez no te dé tiempo para visitar todos pero te recomendamos que recorras su Centro Histórico que gracias al cuidado fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988 siendo uno de los más importantes destinos turísticos de Perú. Entre las edificaciones características del centro histórico de Lima podes descubrir muchos balcones antiguos, abiertos o de cajón cerrados con celosías para lograr algo de privacidad, que fueron creados en épocas coloniales. Para lograr la conservación de estos balcones limeños el Municipio de Lima invitó a empresas a adoptar un balcón con el fin de preservarlos en su forma original.  Recordemos que Lima fue fundada por Francisco Pizarro justo en la actual Plaza Mayor que en la antigüedad fue escenario para desarrollar el comercio, para corridas de toros y para ejecuciones públicas impuestas por el Tribunal de la Santa Inquisición. En el año 1651, se colocó en el centro de la plaza una pileta de bronce que perdura hasta hoy. En ésta misma plaza José de San Martín proclamó la Independencia.

Hoy la Plaza Mayor de Lima cuenta con varias construcciones a su alrededor como La Catedral de Lima, el Palacio de Gobierno, la Iglesia del Sagrario, el palacio Arzobispal, el Palacio Municipal, la Casa de archivos Riva-Agüero, el Club de la Unión y la Catedral de Lima, que fue terminada en 1797 tras la construcción de sus campanarios. Muy cerca de ahí se encuentra la basílica de San Francisco, construida originalmente en madera y barro en 1557. La iglesia fue reconstruida años más tarde después de un tremendo terremoto y su fachada muestra uno de los mejores ejemplos del barroco del siglo XVII en Perú.

Desde la época de la colonización española, la ciudad albergó a muchos europeos  y muchos de ellos trajeron consigo enfermedades como la peste negra, la viruela, la lepra y la rabia para las cuales no había cura en ese entonces. La población del Perú antiguo fue diezmada, por lo que los cadáveres se amontonaban en los campos santos de las iglesias que ya no podían contenerlos. Por el miedo al contagio de enfermedades se construyeron catacumbas debajo de iglesias como San Francisco, Santa Ana y Santo Domingo (aquí están los restos de Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres). Las criptas usadas como tal, funcionaron hasta 1810, llegando a albergar unos 25.000 cuerpos, aunque se mantuvieron inhumaciones hasta mediados del siglo XIX.

Las catacumbas dejaron de ser usadas como espacios para la inhumación en 1821 gracias a una prohibición firmada por San Martín quien privilegió la aparición de los cementerios en terrenos destinados a ese fin, lejos de los recintos de culto religioso. Las catacumbas de San Francisco permanecieron clausuradas hasta 1947 fecha en que se consiguió liberar algunos accesos y galerías obstruidas, para efectuar trabajos limpieza. En 1950 las catacumbas se abrieron al público en cuyo recorrido se aprecian techos abovedados, unidos por arcos de ladrillos y fosas con restos óseos. Desde 1983 se efectúan investigaciones arqueológicas con el fin de identificar y datar los cuerpos. En el año 2008 se encontraron túneles conectados entre las tres iglesias y se cree que también existe una conexión con el Palacio de Gobierno y el puerto del Callao, haciendo de este conjunto de catacumbas el más grande y único de Sudamérica, solo superado por las catacumbas de Francia.

Que ver en Lima

Como ya dijimos, Lima es tan extenso que tiene mucho para ver, pero algunos lugares están concentrados en el emblemático Barrio de Miraflores ubicado a 10 km del centro de Lima, muy cerca de la costa y que ofrece una infraestructura de primera clase, un ambiente amigable, moderno y ordenado y atractivos turísticos y culturales que no te podes perder.

Pero Miraflores también es un distrito lleno de historia. Durante la Guerra del Pacífico, el 5 de abril de 1879, Chile le declaró la guerra a Perú y Bolivia por el guano y el salitre. El 15 de enero de 1881 el ejército chileno invade Perú, saquea e incendia Miraflores y entra victorioso en Lima. Como consecuencia de la guerra, Chile bloquea la zona donde se producían salitre, guano y azúcar, deja a Perú casi en ruinas y se apodera de sus estados sureños, pero a la vez debilitan la economía de Bolivia por la pérdida, no solo de territorios, sino también de la salida al mar.

Debido a ésta batalla, Miraflores fue reconocida como Ciudad Heroica. De no haber sido por esa batalla sería conocido como lugar de descanso frente al mar, como lo fue en el siglo XIX. La ciudad de Lima sigue creciendo y Miraflores forma parte de la gran área urbana y es probablemente uno de los distritos turísticos más famosos, con paisajes hermosos, tiendas de calidad y deliciosa comida. Así que, de planear una visita en Lima, es imposible no pasar un tiempo en Miraflores y disfrutar de sus parques y la vista al mar.

Uno de los lugares a visitar es Huaca Pucllana que es un sitio arqueológico del siglo V utilizado por los habitantes del valle de Lima como ceremonial y religioso, siendo uno de los centros ceremoniales administrativos más importantes de la cultura preincaica Lima. Ahí se puede ver los restos de una pirámide de unos 25 mts de altura, una serie de recintos que forman la ciudadela  y una explanada urbana construida con pequeños adobes. Las ruinas tienen un contraste entre la estructura antigua y la moderna, que vale la pena observar. Acá se descubrieron tres actividades principales: rotura de vasijas, banquetes rituales y sacrificios humanos. Los restos humanos encontrados revelan no solo que fueron muertes violentas sino que los cuerpos encontrados fueron apenas envueltos con algunas telas y se usaron como rellenos de estructuras cubiertos con pedazos de vasijas.

Otro lugar para visitar es el Parque Kennedy, no solo por la amplia actividad económica que se desarrolla en sus alrededores, con restaurantes y hoteles, sino también por sus áreas verdes, sus sitios de juegos para niños, su paseo de artistas y artesanos que ofrecen sus pinturas y esculturas de madera, una plazoleta que alberga un anfiteatro donde se desarrollan espectáculos culturales y un poco más allá, sobre el malecón, se encuentra el Parque del Amor en donde existe un gran monumento de una pareja muy acaramelada representando El Beso. Un sitio romántico con vista al Pacífico ideal para enamorados.

También podes visitar el extenso Malecón que cambia de nombre en su trayecto: Malecón Cisneros, Malecón de la Reserva y Malecón 28 de Julio. Este corredor bordea los acantilados y pasa por parques, esculturas y miradores que permiten lindas vistas de la ciudad y el Océano Pacífico. Este espacio, que recorre distintos sitios está dedicado a la actividad deportiva, pues a lo largo de esta vía hay personas corriendo, patinando o en bicicleta. Aunque también los más audaces se animan a lanzarse desde los acantilados que dan al Parque Raimondi en parapente.

También muy cerca de ahí, al final de la avenida Larco, en la zona del malecón y con una increíble vista al Océano Pacífico, se encuentra el centro comercial Larcomar con locales de comida rápida, restaurantes, cafés, entretenimiento, locales de ropa y artesanías y salas de arte. Lo característico de éste centro comercial es que está construido sobre una excavación en la parte superior del acantilado y la mayoría de sus espacios se encuentran sobre el vacío, lo que le da un carácter flotante, aunque algunos lo consideran peligroso debido a que Lima se encuentra sobre una zona sísmica.

Museo Oro del Perú y Armas del Mundo

Este es un museo arqueológico y militar de la década de 1960 creado a partir de una colección privada del diplomático Miguel Mujica Gallo. El edificio de dos pisos que contiene estas colecciones está hecho en concreto armado y su ingreso se realiza a solo través de una bóveda de seguridad al mejor estilo de una gran caja fuerte de un banco.

El Museo del Oro, cuenta con unas ocho mil piezas, la mayor parte recuperadas de saqueos de sitios arqueológicos del Perú. En sus vitrinas se ven las más importantes manifestaciones del arte humano, así como los avances tecnológicos desde los primeros tiempos. Si bien las principales piezas fueron elaboradas en oro, también hay piezas en plata, platino y cobre, también hay textiles, cerámicas y madera, de las culturas del norte del Perú, como Chimú, Mochica, Lambayeque, Frías, Vicus, además de Incas. Las formas que adquirieron estos metales indicaban el rango jerárquico y el poder de quienes lo usaban en su vida así como la importancia que se les adjudicó en sus entierros.

En las distintas comunidades, el oro fue utilizado para adornar momias, como medio de pago, para embellecer templos y como muestra de riqueza. El museo muestra siglos de artesanía en oro, donde se pueden ver cuchillos ceremoniales, máscaras funerarias, coronas, orejeras, narigueras y cetros. La colección tiene como fin preservar y mantener el legado orfebre de las culturas peruanas precolombinas en sus diversas manifestaciones, sean metales preciosos, cerámicas, momias, fardos funerarios y otros valiosos objetos de la época.

Con la creación de éste museo, Mujica Gallo, evitó que estas joyas fueran exportadas y se perdieran como patrimonio cultural o que terminaran en manos de reducidores. Las piezas muestran una idea de lo que encontraron los españoles al llegar al Perú, que le daban el máximo de valor a los metales, pero se encontraron con una cultura que valorizaban más el tiempo de trabajo en confeccionar los objetos. El oro y la plata revistieron un simbolismo religiosos en todas las culturas peruanas.

Pero también está el Museo de Armas con unas 20.000 piezas de diversas épocas y países, algunas únicas en su tipo. Desde los comienzos del hombre, existen las armas, que son cuerpos ajenos que potencian su fuerza, siendo estas de piedra, hueso, madera y metal. Posteriormente aparecen las aleaciones y las armas se comienzan a hacer superiores y más precisas, lo cual no era lo único importante. Pasan a ser grandes obras de arte y sinónimo de rango, entre los elementos que se utilizaron fueron el oro, plata, piedras semipreciosas, nácar, esmaltes o marfil.

En esta parte del museo podes ver uniformes de guerra de diversos tiempos, monturas de caballos, armas de fuego, cuchillos egipcios, espuelas, armaduras samurai y europeas, ballestas y otros objetos que marcaron historia. Por la cantidad, la calidad, el buen estado de conservación y los famosos poseedores originales de estas piezas, puede considerarse a ésta colección una de las más destacadas del mundo, siendo la más antigua un arma del siglo XIII aC.

Hay objetos de mucho valor como dos espadas que pertenecieron al conquistador del Perú, Francisco Pizarro; los sables del Alejandro I y Nicolás II, Zares de Rusia; la espada de Fernando VII, Rey de España; piezas de un juego de estrategias de Napoleón Bonaparte; uniformes que pertenecieron a Simón Bolívar, Francisco Franco y Augusto Pinochet. La colección lleva su tiempo visitarla, así que disfrutala.

Iquitos y Selva Amazónica

Después de pasar algunas noches en Lima nos fuimos hacia Iquitos, la ciudad al norte más poblada de la Amazonia peruana, que aún conserva su zona de edificios estilo ibérico que recuerdan el esplendor que vivió durante la fiebre del Caucho en 1886, convirtiendo a la ciudad en el principal eje comercial y económico del Perú. El apogeo de ésta industria acabaría en 1914, cuando las plantaciones de caucho en las colonias británicas de Malasia, Sri Lanka y Birmania comenzaron a producir a mejores precios que los de la Amazonía. Pero entre 1942 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, hubo un repunte de exportaciones de caucho Amazónico cuando dichas colonias británicas fueron invadidas por el ejército japonés. Después de la industria del caucho, llegaría el petróleo, luego la industria forestal y hoy es el turismo que reconvirtió la economía de Iquitos ya que es punto de partida para navegar el río Amazonas y realizar expediciones a la selva.

En Iquitos dominan las motos taxis que tienen una tarifa fija establecida por distritos o dependiendo de lo que puedas negociar con el conductor. Una recomendación que nos dieron fue: no hay problema si no se llega a un acuerdo con el conductor, ya que al haber muchos siempre se puede encontrar alguno que no tenga una actitud agresiva, se pueda negociar y además esté sobrio. Muy práctico.

Hay algunos lugares para visitar como museos gratuitos que muestran la época de esplendor, pero además hay muestras de las tribus que viven en el Amazonas. Nosotros tomamos un bote a Pilpintuwasi, donde existe un mariposario pero también es un centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre, como monos, perezosos, tortugas fluviales, caimanes blancos, anacondas, nutrias, manatíes y loros que volverán a la naturaleza, pero además hay un hermoso jaguar que lamentablemente creció en cautiverio y al tener contacto con humanos no pueden reinsertarse nuevamente en la selva. Muy cerca hay una pequeña laguna con algunas pirañas y un pequeño galpón abierto con murciélagos colgados del techo que te esperan. Muy cerca también hay otra reserva llamada CREA que cuenta con programas de educación para escuelas y comunidades locales, en donde es posible visitar delfines rosados del Amazonas en incluso alimentar algunos manatíes.

La mayoría de los viajeros llegan a Iquitos con la finalidad de conocer la selva y eso hicimos. Tomamos un bote y navegamos el Amazonas hasta un atractivo Lodge en la selva llamado Amazon Rain Forest. Durante el viaje pasamos por la confluencia de las aguas negras del río Marañón y las aguas marrones del río Ucayali, en donde las aguas discurren juntas por un tramo muy largo sin mezclarse y es donde el río Amazonas recibe su nombre. Al llegar al albergue en la selva, con muchos bungalow asentados sobre pilones de madera, alrededor de uno mayor que hace de restaurante. Todos los bungalows están conectados entre sí sobre largas pasarelas elevadas que se iluminaban de noche para evitar las serpientes y sobre todo algún duende que según dicen sale por las noches para asustar a los visitantes.

Esa noche nos invitaron a navegar para escuchar los sonidos de la selva, pero los sonidos de la selva los pudimos escuchar más claros dentro de nuestra cabaña, en donde la lluvia estuvo todo el tiempo presente, pero tampoco nadie nos avisó que estaríamos en un bungalow compartido en donde un pequeño ratón, no solamente paseaba a sus anchas por la habitación y se escondía en un agujero en la pared, sino que también, sobre el techo se escuchaban algunos pasos, que al día siguiente nos enteramos que podría ser de un tigrillo (más grande que un gato salvaje) que suelen andar de cacería por las noches.

Pregunta: cuál es la diferencia entre "que lindo los pajaritos, como cantan" y "esos pajarracos de mierda no piensan callarse nunca?".

Respuesta: tratar de dormir una noche en la selva. La experiencia entretenida y didáctica.

Al día siguiente fuimos a visitar a las tribus Bora y Alamas, en donde además de conocer algo de sus tradiciones, sus armas y sus bailes típicos, el chamán nos enseñó algunas plantas medicinales y sus macerados de cortezas, caña de azúcar y miel de abeja, a las que se le atribuyen propiedades curativas, vigorizantes y hasta afrodisíacas, como los populares 7 Raíces, 21 Raíces, RC, SVSS y muchos otros. Estas bebidas son parte de la cultura amazónica y se encuentran en su forma artesanal o industrializada en todo Iquitos. También se suelen realizar sesiones de alucinación con un brebaje llamado Ayahuasca, en donde siempre es conveniente estar acompañado por las dudas, ya que según se dice, los niveles de alucinación son muy grandes y es tan común volver a vidas pasadas, como ser perseguido por animales prehistóricos o tal vez revelar secretos muy ocultos. Muy intimidante y a la vez revelador.

La gastronomía de la Amazonía peruana también es característica y es totalmente diferente al resto del país, ya que además de prepararse a base de plátano, peces de rio, arroz, cerdo y vegetales de la selva, a veces se le agregan algunas larvas gigantes, extrañas semillas, hormigas y carnes exóticas de caimán, lagarto o tortuga.

Algunas películas usaron a Iquitos es una locación para filmar, algunas de ellas son: Fitzcarraldo, Pantaleón y las Visitadoras, Aguirre la Ira de Dios, Diarios de Motocicletas y muchas más.

Si te gustó esta parte de Perú, esperamos que también la disfrutes la próxima semana.

Mail: silviayoscarporelmundo@gmail.com

Blog: https://silviayoscarporelmundo.blogspot.com

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