Mira, el sanjuanino por el mundo

Hoy Turquía – Primera Parte

En el año 2013, quisimos conocer el único país del mundo ubicado entre Asia y Europa y considerado un país transcontinental. Limita con Grecia, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Bulgaria, Irán, Irak, el Mediterráneo, el Egeo y el Mar de Mármara. Así que allá fuimos. Bienvenidos a Turquía.
domingo, 26 de julio de 2020 · 09:29

Nuestro viaje arranca como siempre: con una oferta que vimos por ahí y ésta vez fue de Turkish Airline. Así que dijimos porque no? Pero ya que estamos por ahí podríamos agregarle unos días más y visitar también Jordania y Egipto, que te parece?

Debido a su posición estratégica, Turquía siempre fue una encrucijada histórica entre culturas y civilizaciones orientales y occidentales. Este territorio fue el hogar de hititas, cimerios, asirios, griegos, persas, macedonios, romanos, bizantinos, otomanos y turcos y fue el lugar de grandes batallas entre todos éstos pueblos a lo largo de la historia.

Hoy Turquía es una república democrática y su sistema político fue establecido en 1923 el general Mustafá Kemal Atatürk, fue miembro del Movimiento Nacional Turco y participó en la Guerra Ítalo-Turca, las Guerras Balcánicas, La Primera Guerra Mundial y por supuesto en la Guerra de Independencia tras la caída del sultán Mehmed VI dando por finalizado el régimen del Imperio Otomano en Turquía.

Mustafá Atatürk es considerado el Padre de la Patria y hay monumentos de él en todo el país. Desde su asunción hizo cambios como abolir la conducta religiosa de la Sharia, crear la Constitución Nacional y el Código Civil, adoptar el calendario occidental, también prohíbe el velo en las mujeres y adopta la vestimenta occidental, elabora el primer Censo Nacional, sustituye el alfabeto árabe por el latino, concede el voto a las mujeres y el derecho a ser votadas en elecciones. A pesar de todo lo vivido, Atatürk muere a la edad de 57 años víctima de una cirrosis hepática.

Un poco de historia

Los hititas fueron los primeros en conquistar ésta zona llamada Anatolia entre los siglos XVI y XII a.C. En el siglo VI llegaron los persas y en 334 a.C llegan los macedonios bajo el mando de Alejandro Magno, quien divide Anatolia en reinos, cómo Lesbos, Tracia, Éfeso, Pérgamo, Frigia, Galacia, Cappadoccia, Troya, entre otras. Después de ésta división, la región es tomada por los romanos y es llamada Bizancio. En el siglo IV, el emperador Teodosio I, divide al Imperio Romano y nombra a Roma como capital del Imperio Romano de Occidente, mientras Bizancio sería la capital del Imperio Romano de Oriente. En el 324 d.C., el emperador Constantino I “El Grande” se hace bautizar, convirtiéndose al cristianismo y renombra a Bizancio como Nova Roma. Años más tarde la llamaría Constantinopla en su honor.

Recuerdos de Constantinopla

Según relatos de viajeros y comerciantes, Constantinopla era la ciudad más bella de la Edad Media en donde vivían medio millón de personas. Ellos hablaban del esplendor de la ciudad, de la belleza de sus palacios e iglesias, de sus calles y sus puertos. Con el tiempo las historias cambiaron y se convirtieron en crónicas de calles desiertas, barrios destruidos, abandono, pobreza y muerte y después de hambrunas y una peste de 1448, sólo quedaron unos 40.000 habitantes.

En el año 1054 hubo un cisma entre las Iglesias cristiana romana y la ortodoxa y esto mantuvo a Constantinopla, no solo alejada de conflictos occidentales sino que durante el acoso turco a la ciudad, sólo consiguió  indiferencia por parte de Roma y sus aliados. Por ese motivo el emperador oriental, Juan VIII, propone un encuentro entre las dos iglesias, para sanear diferencias en un concilio en Ferrara, pero la población bizantina se divide entre los que rechazan a la iglesia romana y los que apoyan la maniobra política de Juan VIII, generando no sólo desconfianza entre el clero bizantino, sino también en el sultán turco, Murat II, quien ve esa alianza como una amenaza de intervención de occidente a su deseo de expansión en Europa.

Juan VIII muere en 1448 y los sucede en el trono su hermano Constantino XI. En 1451 muere Murat II y lo sucede su hijo Mehmet II. Un año después se unen las dos iglesias en Santa Sofía gracias al empuje que le dá la popular figura de Constantino quien había peleado en la resistencia bizantina en el Peloponeso.

Antes de morir, Mehmet II le promete a su padre que no atacaría la ciudad y esto le dá fuerzas a Constantino XI que le exige el pago de una renta anual para la mantención de un príncipe otomano, mantenido como rehén en Constantinopla. Furioso, más por el ultraje que por la amenaza a su pariente en sí, Mehmet II ordena los preparativos para un asedio completo a la capital bizantina y manda bloquear el paso de barcos con suministros desde el Mar Negro. Por su parte, los cristianos esperaban a los turcos con un cierto optimismo y arrogancia basada en su fe religiosa, con el corazón hinchado por ser los últimos ciudadanos de la ciudad más hermosa y poderosa creada por el hombre, Dios no podía abandonarlos, no ante los infieles musulmanes.

En Constantinopla se preparan para el ataque turco que ya había resistido muchos asedios a lo largo de su historia ya que aprovechaban su privilegiada situación geográfica y sus grandes defensas. Si las fortalezas otomanas eran magníficas, las murallas de Constantinopla con 6 km de longitud y 8 metros de altura y que aún seguían en pie y en funciones después de más de mil años, eran fantásticas. A esa defensa hay que agregarle un enorme foso de 15 metros de ancho por delante del muro. Si los atacantes sorteaban esas defensas, les esperaba un amplio pasillo y luego otro enorme muro de 5 metros de ancho y 13 metros de altura con más de 100 torres de vigilancia. Así se puede entender lo perdurable de la ciudad a lo largo del tiempo y de su decadencia, pero sólo con una fuerza de defensa de unos 8.000 soldados. El problema, es que el mundo evolucionaba rápidamente y con ello las técnicas de guerra, como la artillería pesada, ante la cual las murallas poco tenían que hacer.

La ciudad contaba con una defensa marítima de enormes muros con 300 torres, inaccesibles desde el mar y protegidos por una flota de barcos genoveses y venecianos, pero además se completaba con una inmensa cadena entre ambos lados del Cuerno de Oro que cerraba el paso a todo barco que intentase acceder al lugar, lo que llevó a los otomanos a mover sus barcos por tierra y depositarlos de ambos lados de la gran cadena para tener dos puntos de ataque.

Los otomanos contaban con un ejército de 100.000 hombres, apoyados por jenízaros, el primer ejército profesional desde la época de los romanos, y la capacidad logística de sus militares, que fue exhibida con eficacia durante el asedio con el movimiento magistral de sus unidades militares.

Al inicio de 1452, un ingeniero de artillería húngaro llamado Orbón ofrece sus servicios al sultán y Mehmet II lo hace responsable de la instalación de grandes cañones y la fabricación de un inmenso cañón de nueve metros de longitud que fue llamado Gran Bombarda, pesaba 18 toneladas y para trasladarla hacían falta cientos de bueyes y un contingente de cien hombres a una velocidad de dos kilómetros por día, lanzaba proyectiles de unos 800 kilos a una distancia de 1.600 metros, pero solo podía dispararse unas 8 veces por día ya que se tardaban 3 horas en recargarlo.

A todos estos se les sumaban aquellos que animaban a la batalla con sus tambores y trompetas y que se contaban por miles, no cesando de tocar en ninguno de los momentos del asedio, además del apoyo de los derviches que incitaban a destruir la ciudad. El sultán prometió a sus hombres que al tomar la ciudad, tendrían tres días de pillaje y botín, además de prometer que aquel que coronara primero la muralla sería nombrado gobernador de una de las provincias del Imperio bizantino.

El sitio comienza en abril de 1452 cuando el gran cañón disparó el primer tiro en dirección a las murallas que no habían sido construidas para soportar ataques de artillería. Por las noches, los bizantinos se escabullían fuera de la ciudad para reparar los daños causados por el cañón. Los otomanos evitaron el ataque por la costa y por eso, el ataque inicial se restringió casi solamente a un frente, lo que facilitó tiempo y mano de obra suficientes a los bizantinos para soportar el asedio. El asedio duró más de un año, la mano de obra bizantina estaba sobrecargada, los soldados cansados y los recursos escaseaban.

Constantinopla comienza a decaer cuando cunde el desánimo en la gente causado por una serie de malos presagios. El 24 de mayo hubo un eclipse lunar y les recuerda a los bizantinos una antigua profecía de que la ciudad sólo resistiría mientras la luna brillase en el cielo. Al día siguiente, durante una procesión, uno de los íconos de la Virgen María cae al suelo y luego una tempestad de lluvia y granizo inunda las calles, los navíos prometidos por Venecia no llegan y la resistencia de la ciudad está al límite.

También los otomanos tienen sus problemas. El costo de mantener un ejército de 100.000 hombres era muy alto y los oficiales notan la ineficiencia de las estrategias del sultán Mehmet II que se ve obligado a lanzar un ultimátum a Constantinopla: los otomanos perdonarían las vidas de los cristianos si el emperador entregaba la ciudad y como alternativa, prometió levantar el cerco si Constantino XI pagaba un pesado tributo anual en oro. Como las arcas estaban vacías desde el saqueo de la Cuarta Cruzada, Constantino se ve obligado a rechazar la oferta y Mehmet II, lanzaría un ataque rápido y decisivo.

El mismo Constantino XI coordinaba las defensas, inspeccionaba las murallas, animaba a las tropas por toda la ciudad y le envía una carta a Mehmet II diciéndole: “Ya que has optado por la guerra y no puedo persuadirte con juramentos ni palabras halagüeñas, haz lo que quieras; en cuanto a mí, me refugiaré en Dios y si está en su voluntad darte esta ciudad, ¿quién podrá oponerse? Yo he cerrado las puertas de la ciudad y protegeré a sus habitantes en la medida de lo posible. Tú ejerces tu poder oprimiendo, pero llegará el día en que el Buen Juez dicte a ambos la justa sentencia.”

Constantino al darse cuenta de la inminente derrota se quita sus insignias y se arroja a la batalla junto con los últimos defensores, desapareciendo para siempre. La muerte de Constantino XI es una de las leyendas más famosas del asalto, ya que luchó hasta su última gota de sangre en las murallas tal y como le había prometido a Mehmet II. Una leyenda sobre el destino de Constantino XI dice que un ángel lo salvó de una muerte segura en el último instante. También se dice que se identificó su cadáver por las botas que llevaba, de color púrpura destinado a la ropa del Emperador. Hay quienes dicen que el Sultán enterró el cuerpo con todos los honores, quedándose su cabeza como trofeo y otros dicen que fue enterrado en una fosa común para evitar que las naciones cristianas acudieran a su tumba como peregrinaje.

Finamente, el 29 de mayo de 1453, los otomanos conquistan Constantinopla y en ese momento el Mundo Antiguo desaparece para siempre y con él los restos del Imperio Romano de Oriente que también caen en manos de los turcos, naciendo con esto el Mundo Moderno.

Hay una película turca de 2012, que muestra la Conquista de Constantinopla por el Imperio Otomano llamada Fetih 1453 y es el filme más caro del cine turco que al cabo de dos semanas tuvo más de 4 millones de espectadores y causó indignación en Grecia ya que fue acusada de racista y de ocultar hechos históricos, algo totalmente cierto.

Por otra parte, el historiador británico Steven Runciman recogió este episodio histórico en su obra La caída de Constantinopla 1453 y se dice que el asedio a la ciudad pudo inspirar a J.R.Tolkien para escribir algunos pasajes de El Señor de los Anillos.

El Imperio se extiende

Para Oriente, la conquista de Constantinopla es el sueño cumplido de poseer para la causa islámica las ciudades más importantes del cristianismo. Ya tenían Jerusalén y ahora Constantinopla. Sólo faltaba Roma. Esta conquista sirvió de aliento a los otomanos que abrieron su expansionismo hacia tierra infiel, llegando incluso a las puertas de Viena. La caída de Constantinopla causa una gran conmoción en Occidente, que creían que sería el fin del cristianismo. Toda Europa medieval tiembla, originándose una revolución que lleva al Renacimiento y con ello al Descubrimiento de América ya que portugueses y españoles deben encontrar nuevas rutas comerciales y por ese motivo que los Reyes Católicos financian la expedición de Cristóbal Colón para llegar a Asia a través del Océano Atlántico y Vasco da Gama recorre las costas de África hasta llegar a India, convirtiendo a éstas naciones en las más poderosas del siglo XVI y estableciendo así un nuevo orden mundial.

Otra consecuencia fueron los aires frescos para la ciudad. La vieja Constantinopla se convirtió en una ciudad de luz con la llegada de los turcos otomanos que reconstruyen palacios, rediseñan calles, adaptan iglesias abandonadas en mezquitas y convierten la ciudad en un ejemplo de modernidad que la resucitaron de una muerte segura. Constantinopla pasa a llamarse Estambul y se convierte así en capital del imperio otomano, sufriendo un cambio cultural completo: pasa de ser una ciudad cristiano ortodoxa a una ciudad islámica. La Iglesia de la Sagrada Sabiduría, Santa Sofía, que fue construida por el emperador Justiniano como la mayor iglesia de la cristiandad de la época, fue reconvertida en mezquita, se le agregaron 4 minaretes y se cubrieron los frescos cristianos de sus muros con filigranas musulmanas. En 1935 el gobierno turco reconoce la importancia histórica y la convierte en museo floreciendo nuevamente los frescos bizantinos.

La ocupación otomana duró hasta la llegada de Atatürk en 1923 que recién oficializó su nombre en 1930. Hoy Estambul es considerada por su valor artístico una de las ciudades más bellas del mundo. Ankara es la capital política y administrativa del país, pero Estambul tiene un papel fundamental en la industria, el comercio y la cultura de Turquía.

Estambul

En Turquía, el 90% de la población es musulmana y si tenes intenciones de viajar a éste país debes saber que deben rezar 5 veces al día porque la oración es uno de los pilares del Islam, por lo tanto el rezo es obligatorio. Entonces deben hacerlo, antes de la salida del sol, al mediodía, a la tarde, al ocaso y al anochecer. Eso nos pasó a nosotros en nuestra primera experiencia en el mundo musulmán así que a levantarse temprano y conocer por Estambul.

Lo que nos llamó la atención es el tráfico infernal. Acá se mezclan taxis, tranvías, buses, autos particulares, motocicletas, personas tirando de grandes carros con telas y a pesar de que hay muchos embotellamientos y se circula a altas velocidades, no se escuchan bocinazos, ni insultos callejeros, ni choques, ni se ven impacientes al volante. El turco es un poco hosco, tal vez algo rudo y mal educado, no le importa demasiado el otro, aun si es un turista, salvo que intenten venderte algo y de golpe les aparece la simpatía. Así que el viajero necesita algunos días para conocer todo Estambul, ya que hay muchas cosas de interés y es necesario tomarse su tiempo para conocerlas.

La persona que llama a la oración diariamente es el Almuecín y es el responsable de convocar a viva voz a los creyentes para que se acerque a orar o lo hagan por su cuenta en sus hogares o trabajos y siempre mirando en dirección a la ciudad sagrada del Islam: La Meca. Antiguamente, el Almuecín debía subir a las alturas del minarete, 5 veces al día y desde ahí llamar a la oración. Hoy ese llamado dejó de hacerse desde las alturas y ahora se replica con grandes megáfonos que tienen un volumen más alto  en donde el Almuecín llama a orar desde el suelo a través de un micrófono.

Es sabido que para ingresar a cualquier templo religioso, se deben guardar normas de respeto en todo momento, pero para ingresar a una mezquita también es necesario guardar normas de limpieza. Si sos musulmán y vas a orar, tendrás que lavarte los pies, las manos y la cara, en una fuente que hay en el patio de la mezquita antes de ingresar al templo. Si no lo sos, puede entrar pero respeta el recinto cumpliendo normas como quitarse los zapatos, no sólo por respeto, sino también para no ensuciar las espesas alfombras con que están cubiertas las Haram o salas de oración. También con respecto a la vestimenta hay normas que cumplir tanto hombres como mujeres deben cumplir y es usar ropas holgadas que no revelen la forma del cuerpo y no podrás ingresar con pantalones cortos o faldas por arriba de las rodillas. Además, las mujeres deberán usar un pañuelo o un velo que les cubra la cabeza.

Dentro de la mezquita te espera una gran sala de oración desprovista de muebles e imágenes, solo para hombres y un lugar cerrado con tabiques solo para mujeres. No existen sillas para sentarse y todos deberán orar apoyando sus manos y frente en el piso. Las mujeres te dicen que debe ser así y no exponerse delante de un hombre al inclinarse a orar. En la sala hay un nicho llamado Mihrad que es hacia donde se debe mirar al rezar ya que está orientado hacia La Meca y un Mimbar que es un sitio elevado desde donde el Imán imparte sus sermones, con muros y cúpulas cubiertos por filigranas y versos coránicos ya que el Islam no permite imágenes como decoración. También siempre podes encontrar un púlpito en donde se puede ver el Corán y varios rosarios musulmanes llamados Masbaha. Algunos de estos rosarios tienen 33 cuentas y otros tienen 99 y todos terminan con una bola mayor. El número 99 significa la cantidad de nombres o atributos divinos, por lo tanto el fiel musulmán al desgranar su rosario invocará mentalmente a Alá. Sobre la gran sala siempre hay un enorme candelabro circular que ilumina cálidamente el ambiente y te dá una gran sensación de paz.

Turquía en el cine

Turquía fue el escenario de muchas películas y una de ellas fue Camino a Estambul, con Russell Crowe como protagonista. Cuenta la historia real de un australiano, padre de tres hijos que mueren en la Batalla de Gallipoli,  durante la Primera Guerra Mundial. Terminada la guerra le jura a su esposa que traerá de regreso los cuerpos de sus hijos, para que descansen en Australia. Un oficial turco, que había ordenado la matanza de australianos allí, es el único que lo ayuda por la sencilla razón que fue el único padre que fue a buscar a sus hijos.

Otra película es Búsqueda Implacable II con Lian Nesson,  cuenta la historia de un ex agente de la CIA a quien unos albaneses, le secuestran a su hija y él se encargará de rescatarla.   

Inferno, del escritor Dan Brown, muestra a Tom Hanks, como el profesor en simbología Robert Langdon, quien se está metido en problemas y solo puede resolverlo descifrando pistas en el Infierno de Dante. La película se desarrolla en Venecia, Florencia y Estambul.   

Por último, una más de James Bond, Skyfall, quien vuelve a Estambul por tercera vez, después de Desde Rusia con amor y El mundo nunca es suficiente. Filmada en el aeropuerto, la estación de trenes, el Gran Bazar, la Basílica de Santa Sofía y el Bósforo. El MI6 es atacado y el agente debe destruir la amenaza, sin importar los costos.

Como bonus track: El Expreso de Medianoche, basada en la historia real de Billy Hayes, quien fue detenido en 1970 en Turquía acusado de traficar hachís y condenado a 30 años de trabajos forzados, escapando años después. Con dirección de Alan Parker, guion de Oliver Stone y música de Giorgio Moroder, el film ganó dos Oscar en 1978.

Hasta acá llegamos hoy. La semana que viene daremos un paseo por las mezquitas de la fantástica Estambul. Te esperamos.

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