PAÍS

Patotearon a un rugbier gay y prometen venganza

Sebastian Sierra estaba con el joven en la madrugada del viernes cuando fue atacado por un grupo de varones y afirmó que “no se trató de un hecho aislado”; Jonathan sigue internado aunque evoluciona “gracias al apoyo que recibió de la gente”.
lunes, 4 de diciembre de 2017 · 11:55

Un amigo del rugbier gay que fue salvajemente golpeado el viernes pasado por la madrugada en Palermo contó hoy que el joven, que permanece internado, "evoluciona muy bien gracias al apoyo de la gente". "Está lleno de fuerzas con ganas de volver a su casa y seguir luchando por una sociedad igualitaria", contó Sebastián Sierra, que estaba con Jonathan Castellari (25) el día que fue atacado por la patota, y señaló que finalmente no fue operado y ayer lo pasaron a una sala común tras estar en terapia intensiva durante tres días. Sierra detalló como fue el brutal episodio que vivieron la semana pasada mientras desayunaban en un local de comida rápida en la calle Córdoba, en Palermo.

"Había un grupo que nos miraban y hacían comentarios entre ellos pero no hice caso porque estamos acostumbrados a esas cosas. Cerca de las 6.30 Jonathan sale a fumar un cigarrillo y uno de los chicos sale, lo abraza como llevandolo y cuando veo que se va a acercando al estacionamiento salen otros y le empiezan a dar una brutal golpiza", contó el joven en diálogo con Radio La Red. "Salgo y lo primero que escucho son insultos homofóbicos: puto de mierda, te vamos a matar por puto", agregó Sebastián.

Señaló que los atacantes estaban alcoholizados y que probablemente escucharon la charla que mantuvo con su amigo minutos antes, donde hablaban del boliche gay al que habían ido la noche anterior. Además, el amigo de la víctima consideró que no se trató de un hecho aislado y advirtió que "como comunidad estamos acostumbrados a vivir todo tipo de agravios. Situaciones de miradas y pequeños actos de homofobia, sin llegar a la violencia, pero lo he vivido toda la vida", indicó. El día del ataque una sola persona se acercó a ayudarlos. Una enfermera del Sanatorio Güemes, al que luego fue trasladado el joven, que tras la golpiza lo asistió y además los defendió de los agresores.

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