PAÍS

Condenaron a más de 40 años a los curas abusadores del Próvolo

Horacio Corbacho recibió la pena de 45 años de prisión, mientras que Nicola Corradi fue penado a 42 años de cárcel. Al jardinero Armando Gómez recibió una sentencia de 18 años.
lunes, 25 de noviembre de 2019 · 14:18

El caso por abusos sexuales a menores en el ámbito del Instituto Próvolo finalmente tuvo condenas. El cura Horacio Corbacho recibió una pena de 45 años de prisión, mientras que el otro cura Nicolas Corradi fue sentenciado a 42 años. Por su parte, por delitos similares, el jardinero Armando Gómez recibió una sentencia de 18 años de cárcel. En tanto, el jardinero Armando Gómez fue condenado a 18 años de prisión por similares delitos.

Corbacho, de 59 años; Corradi, de 83 y nacionalidad italiana, y Gómez, de 57, llegaron al juicio como acusados de abusos de menores sordomudos e hipoacúsicos en centros educativos de La Plata y Mendoza gestionados por el Instituto Próvolo. Corbacho había sido imputado por 16 hechos, mientras que a Corradi lo acusan por seis y a Gómez por otros seis, en una causa que tiene una decena de víctimas de entre 4 y 17 años de edad. Durante los alegatos, la Fiscalía pidió 45 años de prisión para los sacerdotes, mientras que los querellantes solicitaron la pena máxima de 50 años.

La defensora oficial solicitó la “nulidad de todas las acusaciones” o “la absolución de los acusados”. Los fiscales Alejandro Iturbide y Gustavo Stroppiana imputaron a Corbacho por 16 hechos, que incluyen “abusos sexuales agravados con y sin acceso carnal y corrupción de menores”, y a Corradi por cinco hechos de “abuso sexual y corrupción de menores”. En ambos casos las acusaciones están agravadas por el “carácter de ministro de culto y por ser los encargados de la guarda de los menores de 18 años”.

En tanto, al jardinero Gómez, para quien la Fiscalía pidió 22 años y medio de prisión, se lo acusa de cuatro hechos de abusos sexuales. El debate, que comenzó el 5 de agosto y demandó 49 jornadas, se realizó también a puertas cerradas y contó con la participación de intérpretes de lenguaje de señas. Psicólogos y psiquiatras que declararon ante el tribunal coincidieron en señalar que los testimonios de las víctimas son “coherentes y verosímiles”.

(Fuente: Télam).