MENDOZA

El polémico pedido de una kiosquera mendocina a las mujeres

'No se acepta dinero de las tetas (no sea cochina)', escribió en un cartel de su negocio, Matilde. 'La situación se repetía varias veces al día y nos resultaba muy desagradable. ¡Que te den dinero de esa situación tan fea! Es horrible!', manifestó la comerciante.
lunes, 11 de febrero de 2019 · 07:46

Matilde Aveiro es la dueña del Minimarket Alameda, en Remedios de Escalada al 1900 en Mendoza y de tanto repetirles a muchas clientas que no sacaran el dinero de sus pechos -al más puro estilo meretriz de Oeste- decidió hacer un cartel y lo puso en lugar más visible de su negocio, junto a la caja, a modo de advertencia.

Matilde Aveiro es la dueña del Minimarket Alameda, en Remedios de Escalada al 1900 en Mendoza y de tanto repetirles a muchas clientas que no sacaran el dinero de sus pechos -al más puro estilo meretriz de Oeste- decidió hacer un cartel y lo puso en lugar más visible de su negocio, junto a la caja, a modo de advertencia.

La idea de hacer el cartel no es nueva y Matilde la traía en la mente desde hace dos años, pero no se animaba. Este verano tan caluroso fue el catalizador para la iniciativa. "Son mujeres grandes y no les da vergüenza estar escarbándose las tetas hasta la cintura para sacar los billetes adelante de otros clientes. A los niños se les puede perdonar, pero a un adulto no", explicó la señora que nació en Lavalle y a los 12 años se vino al Gran Mendoza, viviendo muchos años en Las Heras, junto a su esposo fallecido hace cuatro años, y sus  seis hijos, ya grandes y que viven fuera de la provincia, excepto uno, el más chico.

Matilde tiene 60 y tiene ese negocio en La Alameda desde hace 12 años, y ahora tiene su departamento en la parte alta del negocio. "Me criaron con otros valores, sabiendo respetar a la gente, sea quien sea. Acá a veces vienen a recargar la Red Bus y no saludan y te tiran la tarjeta. También había gente que se sacaba la plata de las medias, aunque ya no se ve tanto eso", comentó Matilde, quien lejos de ser una cascarrabias, parece una mujer muy amable, espontánea, e incluso solidaria. Para muestra de esto último, vimos que guardaba botellitas con agua fría para los policías de la Unidad de Acción Rápida (ciclistas), y les tiene un rinconcito fresco para que descansen.

(Fuente: Raúl Adriazola- Diario Uno)

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