PAÍS

El doloroso entierro del chico asesinado por los rugbiers

"Son unos animales", dijo la mamá de Fernando Báez Sosa sobre los detenidos, quien pidió justicia.
martes, 21 de enero de 2020 · 07:48

Familiares y amigos de Fernando Báez Sosa despidieron este lunes los restos del joven de 18 años, asesinado a golpes el último sábado a la salida de un boliche en Villa Gesell. Primero hubo una misa en el colegio Marianista de Caballito y luego, a las 10.30, se realizó el entierro en el cementerio de Chacarita.

"Mi hijo era feliz. Se había anotado la semana anterior para estudiar Derecho. Tienen que pagar lo que le hicieron. Él no se merecía esto. Les digo a las madres abracen a sus hijos, porque uno no sabe... Mi hijo era feliz y se fue. Que se haga Justicia", dijo Graciela, la madre de la víctima, quien el domingo participó del velatorio en una casa fúnebre de Avenida La Plata, en la Ciudad de Buenos Aires.

Consultada a la salida del cementerio sobre los 11 rugbiers acusados por el asesinato, la mujer los definió como "unos animales". "No puedo decir mucho... lo mataron a golpes. Quiero Justicia por mi hijo. Era un chico decente, al que todos querían. Tenía varios grupos de amigos, le gustaba salir, amaba a su novia, amaba la vida. Se había inscripto en la facultad antes de irse de vacaciones", lamentó, entre lágrimas.

Silvino, su marido, agregó: "No tenemos mucho conocimiento de lo que está pasando (con la causa). De eso se encarga la fiscal. Esperemos que hagan las cosas como se deben. Hablamos un poco con sus amigos y nos dijeron que cuando lo atacaron estaban tomando un helado afuera". Hijo de los encargados de un edificio de Recoleta, Fernando había egresado en 2018 del colegio Marianista, adonde acudía como becado.

Allí conoció a Julieta, su novia. El crimen de Fernando ocurrió el sábado, alrededor de las 4.50, a la salida del boliche Le Brique, en la avenida 3 y Paseo 102, en pleno centro de Villa Gesell, donde el joven estudiante fue atacado a golpes de puño y patadas que le provocaron la muerte.