VILLA GESELL

Habló una testigo que vio a los rugbiers después del asesinato: "se iban riendo"

Se trata de una empleada de un hotel que dijo a los policías hacia donde habían huido los jugadores de Rugby después de golpear y matar a Fernando Sosa Báez.
lunes, 27 de enero de 2020 · 20:53

Andrea Ranno es empleada de la Hostería Inti Huasi que queda a pocos metros de donde fue la golpiza que dio muerte a Fernando Sosa Báez y camino hacia donde alquilaban su casa los acusados.

Contó que en la madrugada del sábado 18 de enero vio pasar corriendo a un joven con la camisa desabrochada, al asomarse a la vereda observó que frente a un supermercado había un grupo de jóvenes parados y creyó que estaban persiguiendo a quien había pasado antes por el hotel. En realidad luego se dio cuenta de que andaban todos juntos. Se trataba de todos los acusados que ya venían desde el boliche Le Brique luego de haber peleado.

Cuando pasaron por frente del hotel le gritaron al que iba adelante que no corriera y ahí se dio cuenta de que eran conocidos e iban juntos, por eso desistió de llamar a la policía.

“Cuando pasa frente al hotel este grupo de chicos, que eran 8 más o menos, narran una pelea que habían tenido y lo hacen de manera burlona, se reían, decían que le habían roto la jeta a uno, que estaba lleno de sangre. Yo pensé que era una pelea más de las que suceden en el verano, uno está acostumbrado a que se agarren a trompadas por cualquier cosa y no le di la atención necesaria”, dijo la mujer.

Pasaron las horas y como a las 8 de la mañana del sábado llegaron los investigadores de la DDI de Dolores buscando a unas personas que tenían identificadas por cámaras de seguridad, según le dijo el encargado del hotel a la mujer, ahí el encargado le contó a la policía que la mujer había visto a unos muchachos y comenzó a aportar datos precisos sobre la vestimenta y hacia donde se habían ido.

La mujer dijo exactamente la zona hacia donde vio irse a los rugbiers y se trataba de la casa que luego fue allanada por la policía con los datos aportados donde dónde detuvieron a los acusados y secuestraron teléfonos celulares y la zapatilla manchada con sangre.

 

 

Fuente Infobae