Tras la pericia de ADN

El peor final, confirmaron que el cuerpo hallado es de Facundo Castro

La jueza federal María Gabriela Marrón aseguró la identificación en una audiencia remota que mantuvo con Cristina, la madre del joven de 22 años que salió de su casa el 30 de abril rumba a Bahía Blanca pero nunca llegó a esa ciudad.
miércoles, 2 de septiembre de 2020 · 12:33

Las querellas de la familia Castro Astudillo informaron que tras la audiencia realizada de manera remota durante la mañana de este miércoles, la jueza federal María Gabriela Marrón confirmó que, según el cotejo de ADN realizado por el Equipo argentino de Antropología Forense, los restos encontrados el 15 de agosto en un cangrejal en la zona de Villarino Viejo corresponden con la identidad de Facundo Astudillo Castro, el joven que estuvo desaparecido desde el 30 de abril.

“En la audiencia estuvieron presentes, además de la jueza, la mamá de Facundo, Cristina Castro, sus abogados Luciano Peretto y Leandro Aparicio y la abogada de la Comisión por la Memoria, Margarita Jarque, como querella institucional. También estuvo presente Luis Fondebrider, titular del Equipo Argentino de Antropología Forense. Además acompañaron Malena Derdoy, a cargo de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas y asesoras”, asegura el comunicado.

A partir de esta identificación, los especialistas de las diversas disciplinas deberán presentar sus respectivos informes, que serán analizados por el EAAF y la perito de la familia, Virginia Creimer, junto con los estudios complementarios (tomas de agua y suelo del lugar del hallazgo del cuerpo). Además con los resultados de los peritajes realizados a la zapatilla que apareció al lado del esqueleto descarnado y con partes faltantes (ambos brazos) en intactas condiciones, incluso sin suciedad ni restos de sal a pesar de que el sitio es parte de una ría que se funde a pocos metros de allí con el mar.

Los interrogantes a responder tienen que ver con la data de la muerte y la forma en que ésta sucedió, siempre tomando como contexto el marco de un episodio de violencia institucional. De hecho, se aplicó el protocolo de Minnesota que corresponde a las muertes de personas en custodia de fuerzas policiales o de seguridad.