CORONAVIRUS

De que se trata la enfermedad de “hongo negro”, asociado al Covid 19

También es conocido con el nombre de mucormicosis y se caracteriza por el infarto y necrosis de los tejidos del huésped.
sábado, 19 de junio de 2021 · 21:43

En la tarde de hoy, el Ministerio de Salud de la Nación informó que se recibió la primera notificación al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud ((SNVS- SISA) de un caso de mucormicosis, o también conocido como “hongo negro”. El mismo esta asociado a una paciente de Formosa que tuvo covid19. 

El caso de Formosa llevó a que se generara una amplia preocupación y una búsqueda por parte del Estado de otros casos para prevenir fatalidades. Esto es especialmente aquellos con diabetes mellitus, tratamiento con corticosteroides u otros inmunosupresores. 

Concretamente la mucormicosis es una enfermedad angioinvasiva grave, de progresión rápida, que es muy poco frecuente en la población general. Lo que informaron es que la tasa de letalidad se estima en 40-80%. En el contexto actual de la pandemia por coronavirus, puede presentarse como una neumonía leve a potencialmente mortal, con co-infecciones oportunistas causadas por diferentes bacterias y hongos, entre las que puede presentarse la mucormicosis.

Esta se caracteriza por el infarto y necrosis de los tejidos del huésped, que resulta de la invasión de los vasos por las hifas. Las presentaciones clínicas de la mucormicosis pueden ser: rino-orbito-cerebral, pulmonar, cutánea, gastrointestinal y diseminada.

A la vez mencionaron que dentro de los signos y síntomas pueden incluirse: fiebre, dolor, inflamación y enrojecimiento de la zona afectada, aparición de escaras o costras necróticas, proptosis, compromiso de la visión y el sensorio, celulitis orbitaria, oftalmoplejia, sinusitis, rinorrea purulenta, úlceras en paladar. Si la localización es pulmonar puede haber dificultad respiratoria, tos, hemoptisis y dolor pleural.

Las mejoras y recuperación dependen de la rapidez con  que se diagnostique y se inicie el tratamiento antifúngico específico (Anfotericina B), y en muchos casos es necesaria la resección quirúrgica del tejido necrótico, que puede incluir tejido óseo y ocular.