ESTE JUEVES

El Estado argentino pidió disculpas a la hija de una víctima de femicidio

Se trata de Ivana Rosales, quien falleció en 2017 por un ataque epiléptico, consecuencia de la violencia perpetrada por su ex pareja. Esta es la segunda vez en el año que el Estado se disculpa por su mal accionar.
jueves, 23 de septiembre de 2021 · 18:55

Este jueves, el Estado argentino firmó el primer acuerdo de solución amistosa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un caso de violencia por motivos de género. Se trata del caso de Ivana Rosales, oriunda de Neuquén, quien falleció el 6 de septiembre de 2017 por un ataque epiléptico, consecuencia de la violencia que sufrió a manos de su expareja y padre de sus hijas.

El encuentro de este jueves funcionó también como acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y el pedido de disculpas del Estado por las violaciones de derechos que sufrieron Ivana Rosales y sus hijas, Abril y Mayka. Como complemento de la reparación simbólica, se sumaron medidas de alcance federal para avanzar en la prevención, sanción y erradicación de la violencia por motivos de género.

Por su parte el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, afirmó que la reparación simbólica “no es suficiente para subsanar el dolor sufrido por Ivana y su familia”. Esto se debe a que el sufrimiento fue “causado en parte por el agresor, pero también por el propio Estado argentino que no solo fue incapaz de prevenir la violencia, sino que ni siquiera logró investigarla y juzgarla en forma adecuada”.

Acto de reparación simbólica

En abril de 2002, Ivana Rosales fue víctima de tentativa de homicidio por parte de su marido, Mario Edgardo Garoglio. El proceso iniciado en 2003 en la justicia de Neuquén la revictimizó a través de actuaciones discriminatorias, las cuales le redujeron la condena. Garoglio fue condenado a 5 años de prisión por homicidio agravado en grado de tentativa, pero nunca cumplió la sentencia.

El hombre se fugó y nadie pudo encontrarlo pese a que Ivana aportó en numerosas ocasiones datos sobre su presunto paradero. Cuando Ivana fue internada por su grave estado de salud, Garoglio quedó al cuidado de sus dos hijas, quienes fueron abusadas en reiteradas ocasiones por el violento. 

Por este hecho fue condenado otra vez a cuatro años de prisión que no cumplió. Mayka se suicidó en 2015, cuando ya era una adolescente. Ahora, Abril fue quien tomó entonces como propio el proceso de reparación ante la CIDH.

Abril, hija de Ivana