ESTUDIO CIENTÍFICO

Parkinson y coronavirus: ¿cómo se relacionan y qué hay que esperar en los próximos años?

Transitado el momento más duro de la emergencia sanitaria mundial, se abren muchos interrogantes. Con su antecedente en la famosa gripe española de 1918 y la explosión de casos de enfermedades neurodegenerativas en los años siguientes ¿Qué podría pasar ahora?
lunes, 16 de enero de 2023 · 21:52

La enfermedad de Parkinson tiene una relación que parece insospechada con la pandemia con su antecedente en la famosa gripe española de 1918, frecuentemente mencionada para hablar de coronavirus. Ahora, saliendo de una de las encrucijadas más dolorosas de la humanidad en los últimos tiempos habrá que esperar para poder de finir, pero un serio estudio argentino advierte por el posible aumento de los casos de la enfermedad neuronal tan temida a partir de la infección.

Así lo aseguró el médico farmacólogo Santiago Pérez Lloret, cuya investigación para el Conicet abordó hipótesis entorno a lo que puede pasar en algunos años, “se sabe que uno de los factores de riesgos para el desarrollo de la enfermedad de Parkinson es la infección por diferentes microrganismos, pueden ser virus, pueden ser bacterias o incluso pueden ser algunos parásitos”, dijo el especialista.

Si bien no se puede especificar, a priori, en qué medida los pacientes que fueron infectados por SarsCov-2  desarrollen Parkinson, el riesgo estaría incrementado por una serie de razones, una de las más resonantes es el neurotropismo viral: “el gusto del virus por la infección del sistema nervioso central y también tiene cierto paralelismo a lo que ocurrió durante la pandemia de influenza en 1918”.

Según expresó, durante los 7 años posteriores a este evento sanitario (gripe española), luego de terminada la primer pandemia por la enfermedad respiratoria, se reportando casos de pacientes con enfermedades neurológicas relacionadas con esa infección. “Podría pasar que la infección por SarsCov-2 actuara como gatillo para estimular el desarrollo de un proceso neurodegenerativo que muchos años después terminaría con una enfermedad de Parkinson”, explicó.  

Así mismo, hizo referencia a un caso de adquisición de Parkinson de en paciente infectado por covid, lo que hace pensar que la latencia es menor de la esperada. Si bien consideró que las probabilidades pueden aumentar, no necesariamente quienes hayan sufrido sintomatología asociada una afección neurología durante el estadio de la enfermedad del coronavirus como la disgeusia (falta de gusto) y la hiposmia (falta de olfato) deban sufrir de un padecimiento neurodegenerativo permanente.

En este sentido hay que tener en cuenta que el coronavirus ataca de manera simultánea varios sistemas, que se ha comprobado por medio de la aparición de sintomatología en varios aspectos: ataca el sistema respiratorio, el sistema cardiaco, el sistema digestivo y el sistema nerviosos central.

“En al caso del coronavirus el trastorno del olfato ocurre la presencia de receptores en toda la cavidad bucal y nasal que se encuentran en una estructura que se llama neuroepitelio, en la parte superior de las fosas nasales”, dijo y agregó, “linda directamente con el cerebro que está expuesto al medio ambiente, que también se utiliza para la aplicación de fármacos de forma más directa”.

La dimensión de asunto aun es difícil de prever, ya que los casos reales escapan a la medición oficial de casos, “uno cuando ve las noticias se habla siempre de los casos confirmados de Covid-19, pero hay muchos pacientes que son portadores asintomáticos o que desarrollaron una enfermedad subclínica, que también podrían haber tenido infección en el sistema nervioso central y podrían tener complicaciones neurologías”, afirmó.  

“En una magnitud mundial podríamos estar ante la posibilidad de observar una cierta cantidad de trastornos cognitivos o de enfermedad de Parkinson, incluso en personas que no presentaban sintomatología”, explicó.

Para obtener más información sobre esto, se desarrolló una encuesta para evaluar trastornos del olfato, casos que se van a seguir por lo menos durante 5 años para ver cuales desarrollan manifestaciones neurológicas y cuales son.

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