JUDICIALES

Gil admitió haber violado a su compañero de celda y fue condenado

El homicida sumó, con la sentencia de hoy, su quinta condena en seis años. Dos de ellas son perpetuas. Un repaso por los crímenes del asesino más sanguinario que conoció San Juan.
miércoles, 18 de septiembre de 2019 · 12:25

Claudio Gil recibió, este miércoles, su quinta condena en seis años. Se trata de uno de los asesinos seriales más sanguinarios que recuerde la historia policial de San Juan. Ahora, fue condenado porque, estando preso, violó y sometió a torturas a su compañero de celda, un joven que estaba preso por haberse robado una bicicleta.

Gil, en juicio abreviado, reconoció los tormentos a los que sometió a su compañero de la celda 11, del Sector 4 del Penal de Chimbas, y aceptó una condena de 6 años.

Si hay algo que quedó claro tras un repaso rápido de los crímenes de Gil es que odia a los homosexuales. Es más, en una de sus condenas se aplicó un agravante inédito: odio a la orientación sexual.

LA CARRERA CRIMINAL DE CLAUDIO GIL

Los primeros delitos que Claudio Gil cometió comenzaron cuando tenía 20 años y no pasaban de robos pero su personalidad se fue tornando más violenta con el pasar de los años y en 1997, cuando vivía en La Rioja cometió su primer homicidio. En esa provincia mató al comerciante riojano y homosexual, Alberto "Cacho de la Esquina" Herrera.

Gil mató a cuchillazos a ese hombre al que, hasta hacía días, había tenido como novio. En el año 1999 el homicida recibió 12 años de pena por ese crimen.

En San Juan golpeó y quemó con agua hirviendo a su madre y le dieron 11 meses de prisión por ese brutal ataque contra la mujer que le dio la vida y que ya falleció.

Después cometió el primer homicidio en tierras sanjuaninas y fue contra el chef Carlos Echegaray a quien mató de 8 puntazos para robarle. Por el crimen del queridísimo chef Echegaray, Gil recibió su primer prisión perpetua.

La última condena recibida por Gil fue en el año 2016 por matar, dos años antes, al jubilado Luis Espíndola, con quien también tenía ocasionalmente, relaciones sexuales. Gil le dio tres puntazos a su amante y le robó. Este último homicidio tuvo además un agravante inédito: el odio hacia la orientación sexual.

Con la sentencia de 6 años recibida, este miércoles, por violar y torturar a otro preso, gil ya suma cinco condenas por delitos gravísimos en su extenso historial delictivo.