Una mujer estadounidense será la primera en competir con el velo musulmán

La esgrimista Ibtihaj Muhammad de 30 años lucha contra la islamofobia en el deporte.
viernes, 05 de agosto de 2016 · 22:10
(LA NACIÓN) A los 13 años, Ibtihaj Muhammad soñaba con ser deportista sin ser burlada por usar hiyab, el velo musulmán. Una tarde, su madre pasó por la escuela secundaria local -Columbia High School de Nueva Jersey- y vio el entrenamiento de esgrima, donde la vestimenta cubría a los jóvenes de pies a cabeza. No bien se percató, la miró a su hija y le dijo: "No sé qué es eso, pero cuando llegues al secundario, lo haremos". Y Muhammad cumplió la promesa con creces: ingresó al equipo y ganó dos títulos del estado. Ahora, hará historia en los Juegos Olímpicos de Rio 2016, cuando se convierta en la primera mujer estadounidense en competir con un hiyab.

Pero su camino no fue fácil. En un deporte compuesto sobre todo por competidores blancos y con máscaras y uniformes que cubren todo el cuerpo, Muhammad aún debe lidiar contra la islamofobia "No había modelos a seguir", dijo a la revista New Yorker. "Cuando competía en torneos locales, muchas veces había comentarios sobre mí por ser negra o por ser musulmana. Dolía".

Frente a todo esto, Muhammad respondía con actuaciones sobresalientes. Tras el secundario, se unió al equipo de esgrima de la Universidad de Duke, donde fue nombrada tres veces "All American". Además, se graduó en relaciones internacionales y estudios afro-americanos con una especialización en lengua árabe. Tras terminar sus estudios, siguió compitiendo y hasta lanzó "Louella", una línea de ropa para mujeres, junto a su hermana.

El año pasado, Muhammad ganó el oro por equipos en los Juegos Panamericanos 2015 y el bronce en el Campeonato Nacional de Esgrima de Estados Unidos. Y este año, logró el tercer puesto en la Copa Mundial de la FIE en Atenas le dio suficientes puntos para clasificarse a los Juegos Olímpicos. Además, quedó octava del mundo en la modalidad de sable del esgrima e integró la lista de las 100 personas más influyentes del mundo en 2016 de la revista Time.

Pero a pesar de la fama, aún es discriminada por su vestimenta. En marzo, a Muhammad le dijeron que debía quitarse el hiyab para una foto carnet en "South by Southwest", una conferencia de arte, y luego le dieron una credencial con su nombre mal impreso. Es que los ataques letales de simpatizantes de la milicia terrorista Estado Islámico en diciembre en California y en junio en Florida sólo alentaron la hostilidad que siente Muhammad por su identidad musulmana.

"La semana pasada iba caminando con un compañero del equipo y un hombre me dijo que parecía sospechosa", contó la joven a la cadena NBC el mes pasado. "Me empezó a preguntar si tenía intención de volar algo".

Pero Muhammad sabe que puede utilizar su fama como deportista para pronunciarse en contra de la islamofobia en Estados Unidos, más en un año electoral. "Cuando me fijé en este deporte, específicamente en el equipo de esgrima de Estados Unidos, no había mucha diversidad. Sólo quería romper con el estereotipo y desafiar la idea que la gente tenía de cómo debía verse un esgrimista", le explicó a la web CNET.

"Cuando me dijeron que nunca había habido una mujer musulmana con hiyab en el equipo olímpico estadounidense, ése fue solo otro desafío, otra meta para mí". Prometió cumplirlo, y en pocos días lo cumplirá.