Filosofía

Cultura popular y cultura no-popular.

Trabajo oprimido y trabajo opresor.
sábado, 10 de noviembre de 2018 · 00:00

Si hablamos de “cultura popular”, es porque estamos pensando que hay una cultura “no-popular”.

Y Cultura es toda la actividad del hombre: collere=cultivar, hacer crecer, crear. Y es el Trabajo, siendo este una de las tres actividades fundamentales, junto con la Labor y la Acción, que corresponden a condiciones básicas bajo las que se ha dado al Hombre la vida en la Tierra. El Trabajo (=Cultura), es la actividad que corresponde a lo no natural de la exigencia del Hombre. Proporciona un “artificial” mundo de cosas, claramente distintas de todas circunstancias naturales.

La condición humana del Trabajo es la mundanidad.

Tenemos que tener en cuenta que: la estructura del Sujeto (Ser ahí) es el “ser en el mundo”.

El Hombre se humaniza al crear, construye su “en” para “ser en”, se hace-haciéndose Sujeto. Entonces: el hombre debe trascender la naturaleza, el mundo natural, para crear el mundo histórico, hablante, que habla de ese mundo y de él.

El hombre trasciende la naturaleza en el Discurso y por la acción. Entonces por la cultura, por el trabajo.

Asimilo cultura a trabajo y estos conceptos a creación.

Según J. Ferrater Mora, para Max Scheler (filósofo alemán): cultura es humanización, pero esta humanización se refiere tanto al “proceso que nos hace hombres” como al hecho de que los objetos culturales queden humanizados.

La historia del hombre como historia de la cultura es así el proceso de la transformación de su mundo y simultáneamente de la transformación del Hombre.

Por eso la filosofía de la cultura no es para Scheler el conjunto de investigaciones que tiendan a la clasificación y ordenación de los objetos culturales, sino también, y muy especialmente, uno de los capítulos fundamentales de la filosofía de la existencia humana. La cultura debe ser, en fin de cuentas, algo que tiene sentido para el Hombre y sólo para el Hombre.

Entonces: el sentido de la propia cultura como algo que acontece en la vida humana, como algo que esta vida crea, transforma y se apropia.  

Por lo tanto: si concebimos la cultura como: “cultura popular” y “cultura no-popular”, tendríamos una humanización popular y una humanización no-popular.

Estamos concibiendo dos clases de trabajo o dos clases de cultura, un trabajo o desarrollo cultural oprimido, de alguna clase social inferior, denominada popular, de populosa, masa, con frustraciones y necesidades no satisfechas, un trabajo o desarrollo cultural que sacrifica y maltrata.

Y un trabajo o desarrollo cultural opresor, de otra clase social superior, supuestamente no sacrificante, no maltratante, que se desarrolla en ámbitos amables y confortables.

Si hablamos de “cultura popular” y “cultura no-popular”, hablamos de dos tipos de trabajo, de dos clases sociales, hablamos de exclusión de una clase por otra.  O hacemos una descripción de esta realidad capitalista o sin hacer una descripción, con nuestro discurso estamos reafirmando, consintiendo, acordando la exclusión.

Ferrater Mora, apunta que ya entre los griegos se disputó acerca de la diferencia entre lo que se ha llamado luego “el estado de natura” (naturaleza) y el “estado de cultura” (civilización).

Y apunta que: cuando hoy se habla de “Naturaleza” y “cultura” es principalmente para los siguientes propósitos: 1) Distinguir entre dos aspectos de la realidad: la no humana y la humana, 2) Distinguir entre dos aspectos en el ser humano: el natural y el cultural.

 

Miguel A. Montoya Jamed

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