Filosofía

Sociabilidad Destruida

Cuando alguien dice: “la Sociedad que tenemos, es una mierda” o “esta Sociedad es una mierda”. Yo entiendo que es la expresión de un enojo, y puedo coincidir con el enojo.
lunes, 30 de julio de 2018 · 17:28

Cuando alguien dice: “la Sociedad que tenemos, es una mierda” o “esta Sociedad es una mierda”. Yo entiendo que es la expresión de un enojo, y puedo coincidir con el enojo.

Pero esa frase no expresa lo que, en la generalidad de ese alguien, quiere significar. No está bien dicho y por lo tanto no está bien pensado.

Cuando alguien dice: “la Sociabilidad que tenemos, es una mierda” o “esta Sociabilidad es una mierda. Si expresa lo que, en la generalidad de ese alguien, quiere significar. Sí, está bien dicho y por lo tanto está bien pensado.

En “esa generalidad” que cito, seguramente, estas vos y estoy yo.

“La Sociedad”, somos nosotros, conformada por cada uno de nosotros (en el “nosotros”, seguramente hay responsables de esa “mierda”. No somos cada uno del “nosotros” ni “todos” nosotros).

La Sociabilidad es lo que ocurre entre cada uno y cada uno de los Sujetos. Es el carácter del “nosotros”. El modo, el “como es” el “nosotros”.

La Sociabilidad es la exterioridad que nos atañe. Es la exterioridad que nos somete en la conformación de la Sociedad, y a la que debemos disputarle la Salubridad. A la que debemos disputarle un Contexto Saludable.

Es “la Trama”, es la verdadera “Red Social”, es “la Intersubjetividad”.

Esa exterioridad es configurada, fundamentalmente determinada por el sistema de convivencia (poder económico, poder político e Imaginario Social). Nosotros, Intervenimos en el Imaginario Social.

(Nuestro sistema de convivencia es el “capitalismo” ……valga la redundancia.)

Esa “exterioridad”, donde se conforma la Sociabilidad, es atravesada por el dogma, por la enajenación, por el cálculo, por la ignorancia: como el daño más destructivo.

Esa exterioridad, en la que desarrollamos nuestra cotidianeidad, está viciada por el mercado, por la replesión de artificios, por la mirada tecnológica del Hombre que hace la tecnologización de la época y la instrumentalización de la cotidianeidad.

El Hombre fue obnubilado por el pensamiento calculador.

En estos objetos que apunto, cada uno ponemos al menos el “consentir” en la formación del Imaginario Social. Por ejemplo: cuando debilitamos la disputa de la Salubridad.

La exterioridad es determinada por el sistema de convivencia. Esto es el capitalismo. No sé cómo llamarle al “donde esto no debe suceder”. Sí, estoy en el convencimiento que ese “Lugar” es posible. Sí, es posible y lo llamo (por ahora): no-capitalismo.

Entonces: esto hace que la Sociabilidad, que es: “el cómo es” el conjunto de las líneas bi-direccionales entre los Sujetos, lo que llamamos Intersubjetividad, sea débil, no inteligente, vulnerable. Y esto hace que sintamos, una Sociedad perturbada, débil, indiferente, vulnerable. O sea que tenga el carácter de vulnerabilidad que tiene la Subjetividad de los Sujetos que conformamos la Sociedad. La Subjetividad de los Sujetos es vulnerada por esos objetos que apunté. Yo denomino a esa vulneración, De-Subjetualidad.

La Sociedad está conformada en aquella exterioridad.

La Salubridad debe ser toda esa exterioridad.

                                                                                        Miguel A. Montoya Jamed

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