Miguel de la 14

El Lugar en el Mundo

Escuchamos decir, “este es mi lugar en el mundo”, o “encontré mi lugar en el mundo”. Como si fuese una conclusión de algo.
martes, 01 de octubre de 2019 · 22:43

El Lugar en el Mundo

Escuchamos decir, “este es mi lugar en el mundo”, o “encontré mi lugar en el mundo”. Como si fuese una conclusión de algo.

Y lo que es vital, plenamente humanizante, y digo, es primitivo en la completud del individuo, es: ““encontré mi lugar en el Mundo” en el pensamiento, en mi psiquis, en mi interioridad”. Mejor dicho, encontrado, se hace inicial, primitivo. Lo encontramos si somos conscientes de que venimos, hacía ahí, construyendo nuestro mundo. Y una vez encontrado ese lugar, reconstruimos desde ahí nuestro Mundo. De un modo similar encontramos “nuestro lugar en el mundo” en un territorio. Similar, porque aquel encontrar es en la interioridad. Pienso que lo que realmente sucede es que hemos encontrado el lugar adecuado a nuestro carácter, a nuestra humanidad y a nuestro Inconsciente, para la construcción del camino que habitamos. Quedamos situados en un “Lugar” de total comodidad. Comodidad es próximo a Tranquilidad, que es el concepto, la esencia de eso que llamamos felicidad.

Entonces eso de lugar es “Lugar”, que en la interioridad que apunto es: donde construimos Sentido, hemos reconocido el “sí mismo”. Soy el centro del Mundo porque ese Mundo es “mi Mundo”, el que construyo para sociabilizarme, para hacerme humano-humanizándome. He hecho consciente esa construcción. Puedo asegurar que, la Salubridad es la interioridad exterior y es lo exterior de nuestra interioridad. Y si hablo de la Salubridad hablo de la Vida.

Desde “mi lugar en el Mundo” puedo, sin obstáculos sentir “la manifestación de la Vida”. Tengo un estado de comodidad y de seguridad. Ahí está la Tranquilidad. Me rodea, la siento con mayor o menor fuerza, pero ahí está. Cuando se debilita, hay en medio una preocupación que me dispondré a solucionar. La Vida es la Vida, y eso es: está poblada con la Belleza, toda la Belleza está en la Vida. Y está poblada con dolor.

Por eso el Hombre tiene la Razón y tiene la posibilidad del Conocimiento. Con el Conocimiento y el uso de la Razón, el Hombre tiene que debilitar el Dolor. Lo que le permitirá visibilizar y sentir la Belleza. Esto no tiene obstáculos, en “mi lugar en el Mundo”

 La Tranquilidad conforma “Mi lugar en el mundo”. Es completar el arraigo a la Vida.

                                               

                                                                                    Miguel A. Montoya Jamed

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