MIGUEL DE LA 14

Arraigo

El individuo se arraiga consciente o inconscientemente al lugar que habita. Al territorio, a su geografía, a las variaciones de su clima, al carácter de las relaciones con el otro. Y a las condiciones para satisfacer las necesidades cotidianas.
domingo, 24 de febrero de 2019 · 11:05

El individuo se arraiga consciente o inconscientemente al lugar que habita. Al territorio, a su geografía, a las variaciones de su clima, al carácter de las relaciones con el otro. Y a las condiciones para satisfacer las necesidades cotidianas. En ese tránsito, el individuo construye su ámbito de seguridad. Y al lugar lo va convirtiendo en “Lugar”. El individuo se va constituyendo en Sujeto Social.

Esto si no se le perturba desde el Estado su necesidad inherente de Amar (Sujeto Deseante), Conocer (Sujeto Cognoscente) y Producir (Sujeto Productivo). Mientras constituye este arraigo, y anterior y posterior, el Sujeto-haciéndose Sujeto debe arraigarse a la Vida. El Sujeto se arraiga a la Vida Viviendo, esto es: pensando su Existencia.

El arraigo a la Vida se realiza creando. El Hombre es el creador. El Sujeto debe Crear, como Producir asimilado a Trabajar. Debe mirar lo poco evidente, para que encuentre lo extraordinario en lo ordinario. Ver. El Sujeto debe revelar en su discurso, su Mundo Histórico, que construye y a él mismo. Debe construirle Sentido a su cotidianeidad.

Debe comprender que no hay fines, ni metas, que lo importante y único, es El Camino para habitar. Y debe ser un camino con corazón, como dice Don Juan, el Chaman Yaki, maestro de Castaneda. En el arraigo a la Vida, rumiará: No puedo extensificar la Vida, si puedo y debo Intensificarla. Comprendo que cada Instante tiene la Eternidad.

Miguel A. Montoya Jamed

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