India

Un muerto y 79 colectivos destruidos en protestas por la entrada de dos mujeres a un templo

Un millar de personas han sido arrestadas por las reacciones violentas en ciudad de Kerala. Protestas y repudio desde los grupos conservadores.
jueves, 3 de enero de 2019 · 09:38

Varias localidades de Kerala, estado al sur de India, están paralizadas a raíz de las manifestaciones violentas en protesta por la entrada de dos mujeres en el templo hindú de Sabarimala. Haciendo valer la sentencia del Tribunal Supremo del pasado septiembre que levantó la prohibición que pesaba sobre las ciudadanas en edad de menstruar, las dos mujeres de alrededor de 40 años accedieron al santuario este miércoles. 

Contrarios al fallo judicial y a la decisión del Gobierno regional de hacer cumplir la ley y permitir el acceso a las indias al templo, la oposición y grupos conservadores hindúes han organizado movilizaciones callejeras, cuya violencia ha causado al menos un muerto y un millar de arrestos. 

“El miércoles detuvimos a más de 600 personas en Cochin [capital comercial de Kerala] y otros cuatro distritos adyacentes, donde hemos realizado 300 arrestos preventivos más”, ha declarado a la agencia Reuters Vijay Sakhare, inspector general de policía en la ciudad portuaria, donde se han producido la mayoría de las protestas. 

Allí, una agente de policía fue atacada y agredida sexualmente. En uno de los distritos al sur de la ciudad, uno de los asistentes a la protesta murió. Según ha detallado el jefe del Gobierno regional, Pinaraye Vijayan, los manifestantes han destruido siete vehículos policiales y 79 autobuses, y también han agredido a 39 miembros de las fuerzas de seguridad y los medios de comunicación, en su mayoría mujeres. 

En la mañana de este jueves, unos 400 manifestantes, incluidas mujeres, volvieron a tomar las calles de Cochin llamando a una huelga general en Kerala. Las autoridades policiales ofrecen protección a todos los comercios que quieran abrir sus puertas. Liderados por el partido nacionalista conservador actualmente en el Gobierno de India —al que pertenece el primer ministro, Narendra Modi—, grupo apolítico ultranacionalista y fundamentalista hindú, los manifestantes han obligado al cierre de negocios locales y piden al Ejecutivo central que tome cartas en el asunto. 

Comentarios