¿Cargar un teléfono con un limón?:

Los asombrosos inventos caseros de los venezolanos para sobrevivir al apagón

La cotidianidad quedó suspendida abruptamente por varios días en Venezuela y hubo que ingeniárselas para no perderla, sin embargo, algunos se resistieron y profetizaron un retroceso a la Edad Media.
viernes, 15 de marzo de 2019 · 17:22

Una operación tan sencilla como conectar a un interruptor un teléfono móvil para cargarlo perdió sentido durante el apagón nacional que sufrió Venezuela desde el pasado jueves. En ese cambio brusco de realidad, ¿cómo se las arreglaron?

Apenas el mapa del país se tiñó de oscuro, también quedaron suspendidos los servicios de telefonía móvil e internet. A pesar de ello, las personas trataron de conservar los restos de normalidad: carga en los teléfonos, agua recogida en envases, alimentos y medicinas que aún se conservaban en el frío de la nevera, hielo y velas.

Al inicio de la segunda jornada sin energía eléctrica comenzó a escasear el agua potable debido a que su suministro, que se hace a través de un sistema de bombeo, depende casi totalmente de la electricidad. Las temperaturas bajas en los refrigeradores empezaron a elevarse y el riesgo de perder carnes, alimentos, medicamentos de indispensable refrigeración, se hacía cada vez más inminente.

Había que resolver

Cuando las personas lograban salir por momentos del apagón informativo, se enteraban de que había una falla eléctrica inédita, cuya duración era indeterminada. En medio de la emergencia, "había que resolver", como se dice en el país suramericano a las acciones no previstas para solucionar inconvenientes.

Hombre recolecta agua en Caracas, Venezuela, 13 de marzo de 2019.

Los venezolanos, a excepción de los habitantes de Caracas, han vivido varias temporadas de racionamiento de energía por razones climáticas, fallas en el sistema, falta de mantenimiento e ineficiencia (según la oposición), o por el sabotaje o 'guerra eléctrica' (según el Gobierno), sin embargo, este caso parecía ser diferente.

El presidente Nicolás Maduro responsabilizó a EE.UU. de haber ejecutado un complejo "plan terrorista de ataque cibernético" al cerebro de la Hidroeléctrica del Guri, que abastece al 70% del territorio venezolano, mientras que la oposición adujo que se trataba de una falla producto de la desinversión, corrupción e ineficiencia.

¿Qué hacer?

La cotidianidad perdida abruptamente obliga a recrearla de alguna manera, con los elementos y conocimientos más a la mano. En este plan de contingencia participaron familias y comunidades que tuvieron que "inventar" soluciones que se valían de la física, la química y del saber popular para alumbrarse en la oscuridad, para mantener productos congelados, para utilizar racionalmente el agua o para no perder la comida y las medicinas, adquiridas a los precios inflacionarios del mercado o a través de los beneficios estatales para la alimentación.

Estas invenciones populares fueron útiles para algunos pero duramente criticadas por quienes las vieron como un retroceso a la Edad Media, en pleno siglo XXI, o como una manera de precarizar la vida de los venezolanos que ya padecen una severa crisis económica caracterizada por hiperinflación, especulación y precios dolarizados.

Hágase la luz

En la ausencia total de luz, las ideas surgieron de la oscuridad. Lo más natural en un apagón es encender una vela pero no todos la tenían. En las calles, los pocos comercios que abrieron, se aprovecharon y las vendieron a precios especulativos, que podían llegar a 10 dólares por unidad, cuando el salario mínimo, sin las bonificaciones estatales ni los beneficios alimentarios, es de casi siete.

Quienes tenían agotadas sus reservas de batería para el móvil, del que usaban la linterna, o las pilas para alguna lamparilla, optaron por otras formas de alumbrar, propias de siglos atrás.

A través de WhatsApp o de las redes sociales se viralizaron videos con tutoriales para la elaboración de lámparas de aceite comestible y agua, cuya mecha era un trozo de algodón.

Algunos "mechurrios", como también se les llama en Venezuela, fueron hechos con tazas y variantes como papel aluminio y sanitario. Sus creadores aseguraban que su duración era de más de 24 horas.

Agua que has de beber

Otro problema urgente que resolver era el consumo y uso del agua. En las redes los usuarios compartieron técnicas para hervirla o purificarla. El problema seguía siendo el mismo: la especulación. Por un botellón de cinco litros de agua mineral cobraban hasta cuatro dólares en Caracas.

Tras largas filas para recargar el líquido extraído de quebradas, tomas callejeras, cisternas o tanques, el reto era rendirlo. Así, con la inventiva que surge en la premura, el video de una botella plástica transformada en surtidor de agua se popularizó en internet. 

Fuente: Actualidad RT



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