San Juan

Sergio Uñac: "Generamos nuestro propio modelo y nos sentimos orgullosos"

El mandatario provincial, repasó los objetivos alcanzados de su primer periodo al frente del Ejecutivo y se mostró esperanzado en la nueva conducción del país, con Alberto Fernández como presidente de la Nación.
martes, 10 de diciembre de 2019 · 21:35

Este martes, el gobernador Sergio Uñac, juró en la Cámara de Diputados su segundo mandato como gobernador de San Juan. Tras asumir, brindó su primer discurso ante la nueva Legislatura.

Entre sus frases más importantes, destacó que no han sido tiempos fáciles en el país y que “Argentina necesita unirse y sólo lo vamos a conseguir desde la política”. Uñac, destacó la experiencia adquirida en su primer mandato y destacó los logros en materia de infraestructura, deporte, turismo y demás aspectos en los que se enfocó su gestión. 

De este modo, el gobernador, destacó que "los sanjuaninos formulamos nuestro modelo, demostramos que era posible dialogar". 

Además, criticó los desaciertos del gobierno de Mauricio Macri. "Ajustar a los jubilados y a los que menos tienen fue claramente un error". 

En otra parte de su discurso, Uñac, señaló que seguirá trabajando por los intereses de los sanjuaninos como la construcción del Túnel de Agua Negra, la construcción de viviendas, la apuesta a la producción, etc. 

El gobernador, habló de dejar atrás las confrontaciones y señaló que confía en la renovación del gobierno nacional y que la gestión de Alberto Fernández trae esperanzas a los argentinos. 

A continuación, el discurso completo:

Hace cuatro años, otro diez de diciembre, ingresé a esta Honorable Cámara de Diputados para iniciar el desafío más importante que la vida política me ponía por delante.

Viví con intensidad y pasión ese momento y me entregué a la gestión convencida de que aquel mandato popular me ordenaba trabajar por una provincia más desarrollada, con oportunidades para todos.

He acumulado experiencias, me tocó tomar decisiones que involucraban el destino de miles de sanjuaninos. En todo momento intenté ser justo, prudente y equilibrado.

No han sido tiempos fáciles para nuestro país y las situaciones difíciles son, posiblemente, las que más invitan a la reflexión.

En estos últimos años, he percibido como la política ha ido sufriendo un “vaciamiento esencial”. Se le quitó su verdadero espíritu, que es la construcción a partir del debate de ideas. Se la sacó del lado del debate para ponerla en el lugar del enfrentamiento. La lógica del amigo/enemigo nos lleva a pensar que es mejor que el otro pierda, que mientras peor, mejor.

Y eso puede ser lícito en otro plano, quizás, pero en la política no. Porque cuando pierde el otro, pierdo yo también. Y, seguramente, perdemos todos. Por lo tanto, todo lo mal que haga un gobierno será, sin dudas, problema del próximo.

Esta dinámica binaria también se instaló en la sociedad, dividiéndonos y lo que es peor, atentado contra un factor esencial que requiere todo país para crecer y desarrollarse: la cohesión social.

Debemos trabajar para recuperar la política como espacio de debate, abandonando la idea de enfrentamiento para reinstalar los conceptos de diálogo, de articulación, de consenso y de cooperación.

Argentina necesita cohesionarse, unirse, y sólo lo vamos a lograr desde la política. Porque es “la” herramienta de transformación de la realidad. Y en este sentido, todo lo que deseemos transformar, debemos hacerlo desde allí.

La superación de la pobreza, el despegue de la economía, la mejora en la calidad de la educación, el control de la inseguridad, son temas que resolveremos desde la política. Y cuando hago esta referencia, no estoy pensando sólo en los partidos políticos. Entiendo a la política como la capacidad de la dirigencia de acordar un destino común y trabajar en forma conjunta para alcanzarlo.

Para mí es, acuerdo, destino común y trabajo compartido. Ese destino común, al cual hago referencia, debe interpretar y contener a todos los sanjuaninos y argentinos, a todos los sectores que integran la sociedad.

El gran desafío de las democracias modernas es, justamente, la representatividad de las minorías, los derechos de los menos visibilizados, poder escuchar a los que menos posibilidades tienen de reclamar.

En ese país en el que costaba acordar, sin proyecto colectivo, dividido y disociado. En ese país en el que era difícil crecer y desarrollarse, San Juan propuso otras formas. Los sanjuaninos formulamos nuestro modelo, mostramos con humildad, pero con gran contundencia, que las cosas pueden hacerse de otra manera.

Desde esta provincia, este puñado de argentinos, demostró que era posible dialogar y acordar. Que, a pesar de la crisis, era posible generar inversiones productivas y sostener el empleo. Que se podía, en el marco de una administración equilibrada, promover el desarrollo sin desatender a los más vulnerables.

Demostramos que la única manera de crecer y desarrollarnos era a partir de la inversión genuina y el trabajo de calidad.

Que es el sector privado, con el apoyo y las herramientas del Estado, el que genera empleo. Que había industriales y productores dispuestos a invertir, a tomar riesgo. Demostramos que el sistema financiero sirve para generar inversiones, y las inversiones sirven para generar empleo.

Que tras la obra pública hay un plan de desarrollo de infraestructura y de generación de empleo; pero, también, hay actividad y demanda para una docena de rubros industriales. Que la calidad en la gestión pública es posible. Que si trabajan juntos los tres poderes se puede mejorar la justicia. Que el turismo puede ser una alternativa para San Juan. Que la cultura, además de ser una parte esencial de nuestra identidad, puede convertirse en una industria motora del desarrollo económico.

Que el deporte es una potente herramienta de formación, pero, además un gran cohesionador social. Que la ciencia y la tecnología son claves y que deben estar al servicio de nuestro proyecto social y económico. Demostramos que se puede planificar, mirar el futuro en forma participativa, sin descuidar el día a día.

Este es nuestro modelo: el modelo San Juan. A contramano de las políticas de ajuste, en San Juan implementamos el Programa 1000 Días, observado y ponderado en el país y en el exterior como una política pública modelo en el área de la salud.

Esto es también parte de nuestro modelo, un claro ejemplo de nuestra idea de desarrollo humano. Es desde la concepción, que el Estado debe iniciar el acompañamiento del desarrollo de los niños. Veremos los frutos en 20 años. Ellos serán los jóvenes del San Juan de las próximas décadas, habremos hecho política de largo plazo.

Eso también es parte del modelo: pensar en el futuro. En este tiempo San Juan invirtió en infraestructura deportiva, educativa y cultural. Hemos inaugurado el Teatro más moderno de Argentina, el Autódromo más innovador de Sudamérica y uno de los predios feriales más importante del interior del país. Los sanjuaninos tenemos hoy el Parque Anchipurac, único en Latinoamérica que marca una línea a futuro en materia de protección ambiental.

Construimos 9.454 viviendas y tenemos aproximadamente 4.000 en construcción en este momento. Al terminar el 2020 tendremos una cobertura cloacal del 86% de los hogares sanjuaninos. Eso también es parte de nuestro modelo.

Hubo acontecimientos que nos obligaron a rever la política minera y tomar medidas firmes con algunas empresas. Logramos redefinir la minería como política de Estado y como eje de nuestro desarrollo.

Reinstalamos un modelo minero con licencia social que le sirve a San Juan y a los sanjuaninos, que conjuga crecimiento económico, desarrollo social y sustentabilidad ambiental.

Esta es la Minería del Modelo San Juan, con reglas claras y transparentes. Esta es la minería que funciona en el mundo y que esperamos se instale definitivamente como eje del desarrollo de nuestro país. San Juan ha puesto su experiencia y su mejor gente al servicio de la minería argentina.

Trabajamos junto a todos los municipios de la provincia y acordamos un mecanismo de distribución de recursos que otorgan independencia y previsibilidad a los Intendentes para gestionar. La coparticipación municipal también es parte de nuestro modelo.

En este tiempo, una PyME o un productor pudo tomar crédito e invertir en San Juan. El crédito fue un instrumento, una herramienta para la inversión. Pero no estábamos solos. En nuestra estrategia crediticia hemos tenido un aliado que entiende la inversión en iguales términos que nosotros: el Banco San Juan. Institución a la que reconozco por su apoyo y cooperación.

No inventamos nada. Escuchamos y nos pusimos a trabajar aportando, facilitando, mejorando condiciones. Por eso hay inversiones en San Juan; inversiones públicas y privadas. Hemos comenzado con la construcción de la segunda etapa del dique Tambolar. Una obra de más de 700 millones de dólares que demandará aproximadamente 1200 puestos de trabajo.

El acueducto Gran San Juan, que resolverá la demanda de agua para los sanjuaninos hasta el 2050. Grandes obras de infraestructura que miran al San Juan del futuro. Esto también es parte de nuestro modelo. Destinamos en este período más de 50 mil millones de pesos del presupuesto provincial a promover la economía: obra pública, infraestructura productiva, bono fiscal, subsidio a la tasa de interés y al transporte de manufacturas, programa de sostenimiento del empleo industrial, subsidio a la tarifa social y al transporte; son algunos de los ejemplos de cómo es posible con una administración presupuestaria eficiente impulsar el desarrollo.

Todo lo que hemos logrado en San Juan no es mérito de un gobernador, ni de un partido: con eso no alcanza. Para lograr un modelo de bienestar y desarrollo hizo falta unir fuerzas, y definir objetivos comunes, que tiremos todos para un mismo lado, que compartamos un destino.

El modelo San Juan es el resultado de la unión y el esfuerzo de los sanjuaninos. Asociaciones civiles y profesionales; Cámaras empresariales, industriales, comerciales, entidades financieras y de servicios, Universidades, sindicatos, agrupaciones y colectivos sociales, clubes deportivos y recreativos, Uniones Vecinales, todos aportamos.

Pero unidad no quiere decir uniformidad. Alentamos el debate y promovimos la participación, y sobre todo escuchamos. Fundamentalmente escuchamos. Escuchar fue, posiblemente, la herramienta que más resultados nos dio en la gestión.

Porque escuchamos a quienes no tenían vivienda. Escuchamos a los productores que no podían acceder al crédito. A los industriales que no podían competir con los costos del flete para llegar a los centros de consumo. A los jóvenes que querían estudiar o emprender. Escuchamos a los que querían progresar y tener bienestar, pero no podían solos. A los docentes que se querían capacitar y formar para este nuevo milenio. A los que demandaban un Hospital o un centro de salud cercano. Escuchamos a los clubes barriales que necesitaban infraestructura. A las Uniones Vecinales que reclamaban servicios para su comunidad.

Escuchamos al gran inversor y al pequeño comerciante. Escuchamos a los Intendentes y a sus vecinos. Escuchamos a los que podían llegar hasta nosotros y salimos a escuchar a quienes no tenían posibilidad de llegar hasta acá. Es esta herramienta la que nos permitió confirmar objetivos y también corregir errores.

En San Juan con unidad, esfuerzo y responsabilidad, con trabajo en equipo, con sensibilidad social, sumando en vez de restar; logramos desarrollar una gestión y plantear un modelo del que me siento orgulloso.

Transitamos como sociedad un cambio en el paradigma de género. Empezamos a recuperar una mirada de equidad sobre una relación que debió, por naturaleza, ser siempre equitativa.

Nuestra gestión interpreta estos cambios y está promoviendo políticas y acciones que garanticen equidad de género. La mujer ocupa y seguirá ocupando un lugar de par tanto en nuestra concepción de sociedad como en mi equipo de trabajo.

Me acompañarán cuatro mujeres en lugares claves, mujeres con capacidad a las que les he confiado áreas sustanciales de gobierno. Nuestro Modelo San Juan tiene mucho desarrollado, pero entiendo también, tiene mucho por desarrollar y mejorar.

Somos conscientes de que hay cuestiones pendientes, y que las cosas siempre se pueden hacer mejor.

Hemos trabajado estos cuatro años para impulsar un modelo diversificado desde lo económico que atenúe riesgos y, por sobre todo, amplíe nuestras posibilidades de crecimiento.

Encaramos el desafío de fortalecer nuestros sectores tradicionales vinculados a la agroindustria y la minería, y profundizar nuestra diversificación en busca de más sectores que movilicen la economía.

Las energías renovables, la industria textil vinculada al diseño, el turismo vinculado al deporte y a la cultura y las industrias tecnológicas, entre otras, son sectores que seguiremos potenciando. Trabajamos fuerte en esto e implementamos una política de atracción de inversiones basada en la seguridad jurídica, la baja presión fiscal y una batería de mecanismos financieros, que nos han dado buenos resultados.

Nuestra meta es consolidar un modelo diversificado, competitivo, dinámico y Fundamentalmente sustentable, que genere más y mejores empleos para los sanjuaninos.

Este fue nuestro horizonte en lo económico y decidimos continuar con esta estrategia. Tengo mucha confianza en nuestros trabajadores, en los productores y empresarios, creo en nuestras Universidades y sé que vamos a lograrlo. Pero entiendo que no es una tarea exclusiva del gobierno provincial, es una tarea que debemos afrontar en conjunto.

El modelo de crecimiento de nuestra provincia debe exceder lo meramente económico, tiene que ser la expresión de una alianza público-privada que integre y potencie nuestros valores, nuestros recursos naturales y nuestras ventajas competitivas.

El modelo debe ser nuestro y para todos nosotros. Cuando asumí mi primer mandato me comprometí a trabajar por la integración. Esta fue una política que iniciaron otros gobernadores y que decidí continuar.

El Túnel de Agua Negra fue una prioridad en la agenda de mi gobierno y logramos avances importantes. El BID nos concedió el financiamiento e iniciamos el proceso licitatorio. Por razones políticas se ha desacelerado el proceso, pero continuaremos trabajando para que esta importante obra continué su desarrollo.

Ratifico nuestro interés estratégico en la integración al Pacífico y a los mercados asiáticos y la voluntad manifiesta del Presidente de la Nación y de esta gestión provincial en continuar avanzando para concretar la obra que pondrá finalmente en vinculación física nuestra economía y la de los países vecinos con la economía del Asia –Pacífico.

Hay que gobernar mirando al futuro, pero entendiendo que, como país, el pasado nos ha dejado lecciones claras a todos los argentinos No podemos repetir errores. Dividirse fue un error. Desproteger nuestra industria fue un error. Endeudarnos sin un proyecto productivo fue un error. Desfinanciar la ciencia y la tecnología fue un error. Insistir en un país centralizado fue un error. Sostener un régimen tributario que ahoga la actividad económica fue un error. Ajustar a los jubilados y a los que menos tienen fue un error. No pensar una Argentina productiva, fue un error.

Vienen momentos difíciles, a la Argentina le tomará un tiempo retomar el camino del crecimiento, será arduo superar esta crisis, pero con trabajo y unidad lo vamos a lograr.

Confío que el presidente Alberto Fernández y su equipo de gobierno harán los esfuerzos necesarios para que Argentina crezca y se desarrolle. Tenemos un gran desafío por delante: reencausar a la Argentina y reconciliar a los argentinos y esta es una tarea a la que estamos convocados todos. Queremos ver a la Argentina de pie, y desde San Juan haremos nuestro aporte.

Los sanjuaninos con toda nuestra fuerza y tenacidad trabajaremos, junto al Gobierno Nacional y al resto de las Provincias, en la construcción de un proyecto colectivo con espacio para todos.

Hace falta diálogo y consenso. Tenemos que acordar qué país queremos, qué educación queremos, qué modelo económico vamos a promover y sobre todo cómo vamos a combatir la pobreza, un flagelo que nos avergüenza y que es responsabilidad de décadas de divisiones y errores.

Es momento de unión, pero esa unión debe ser programática, incluyendo los verdaderos problemas de la sociedad dentro de la agenda. Argentina debe dejar de discutir nombres propios y empezar a discutir ideas y acciones concretas. Son las ideas, los proyectos y la capacidad de ejecutarlos lo que nos sacará de la crisis.

Valoro el gesto de los que asumen hoy responsabilidades públicas en una situación tan difícil. Valoro, también, a quienes ofrecen hacer una oposición seria y constructiva. Valoro a los que ponen el interés común por sobre el personal, sobre todo en una situación tan compleja como la que atraviesa el país.

Pero por encima de todo, valoro el esfuerzo y la voluntad del pueblo sanjuanino y argentino de seguir adelante. Porque a pesar de las dificultades; sigue poniendo el hombro, sigue trabajando, sigue luchando.

A ese argentino anónimo, que es el verdadero motor de la Patria, a esas mujeres y hombres que no se resignan y pelean a diario por un mejor futuro, a ellos; mi consideración y respeto.

En San Juan venimos trabajando políticas y acciones que promueven igualdad de oportunidades. Para eso está el Estado, al menos en nuestra concepción de Estado.

Es el Estado el que debe acudir al auxilio de aquéllos que no logran por si llegar al punto de partida. Entendemos y reafirmamos que es el Estado el que debe asegurar entornos de desarrollo. Esto implica: condiciones de salud, educación, seguridad, justicia y empleo que permitan progreso personal y colectivo.

Eso hemos hecho en estos años. Hemos trabajado para garantizar las condiciones del desarrollo provincial; pero aún tenemos que seguir esforzándonos.

Somos conscientes que nuestra salud y nuestra educación, necesitan más calidad y cercanía. Tenemos conciencia de que aún hay mucho más por hacer en términos de seguridad y justicia, y estamos dispuestos a seguir ocupándonos de todos estos temas.

También sabemos que, en este entorno, lo laboral es un tema clave. El trabajo articula socialmente, y un empleo de calidad es garantía de bienestar y desarrollo.

Pero el mundo del empleo está cambiando. La automatización y la tecnología, incorporados a los modos de producción, están provocando grandes modificaciones en la demanda laboral.

Debemos acompañar este proceso y transformar paralelamente la oferta de trabajo. Ya no alcanza con generar empleo, hay que trabajar sobre la empleabilidad de nuestra gente. Esto significa: educar para el trabajo, capacitar constantemente y reentrenar para reinsertar. Hoy en el sector tecnológico ya tenemos demanda de empleo sin oferta o con oferta escasa. Esto no debe pasar. Cuando nuestro país recupere su nivel de desarrollo e internacionalice su economía se crearán un número significativo de empleos para los cuales deberemos estar preparados, deberemos tener oferta.

Este es un desafío que tenemos que encarar junto con las universidades, las fuerzas sindicales y las empresas. El mundo laboral cambia vertiginosamente y debemos trabajar con la mirada puesta en el futuro.

Describo con orgullo lo que hemos logrado como sociedad en un país en el que se hacía difícil crecer y desarrollarse, en un país donde acordar era la excepción.

En ese país fuimos fecundos, y construimos un modelo que fue observado y destacado por el resto de las provincias. Pero todos sabemos que esto es un proceso y que estamos en el inicio. Quedan aún pendientes mejoras.

Sabemos que aún falta y lo que falta también lo vamos a lograr juntos. Yo les propongo seguir trabajando, les propongo seguir dialogando y consensuando.

Les propongo seguir planificando el futuro desde abajo. Trabajar en lo pendiente, en lo urgente y en lo importante. Les propongo corregir, cambiar y modificar lo que juntos creamos que necesita cambios.

Les decía hace cuatro años, en esta misma situación, que “entendía que la educación de nuestros hijos y la salud pública; la seguridad y la justicia, el trabajo y la producción, el sistema democrático de gobierno, nuestra cultura y estabilidad de la familia, son los principales objetivos de nuestra sociedad” y para ello iba a trabajar.

Eso prometí, y con esa premisa he gobernado cuatro años convencido que son estos los valores y anhelos de mi provincia.

También dije que gobernaría sin hacer diferencias, que en San Juan no hay amigos ni enemigos, ni oficialismo ni oposición; que en San Juan hay sanjuaninos y que gobernaría para todos, y eso hice. Nos planteamos articular y cooperar porque el bienestar de los sanjuaninos estaba primero.

Fue esta convicción y compromiso lo que nos llevó a trabajar junto a cada uno de los Intendentes, a planificar, a buscar soluciones. Pudimos más allá de las diferencias; y respetado nuestros espacios institucionales, fijar objetivos comunes y alcanzarlos.

Mi reconocimiento personal y político a quienes se desempeñaron al frente de los municipios de la provincia porque demostraron con hechos, voluntad de trabajo y compromiso con San Juan.

En estos cuatro años también me tocó como representante de la Provincia articular con el Gobierno Nacional, y a pesar de las diferencias pudimos encontrar espacios de trabajo en común.

No fue fácil, claro. Es más sencillo dialogar con los que se tiene coincidencias. Pero este es el desafío de la democracia: administrar los disensos. Los intereses de mi provincia están y estarán por encima de mis creencias personales. No especulo, ni calculo con la vara de lo individual o sectorial.

Tomé y seguiré tomando decisiones entendiendo que la política es una herramienta de trasformación de la realidad social y no un atajo para que algunos pocos lleguen primero.

Con la conducción del presidente Alberto Fernández, Argentina inicia un recorrido que le permitirá estabilizarse e iniciar una etapa de crecimiento y desarrollo.

Tengo fe, siento que todos recordaremos este como un día especial, en el que comenzamos a transitar una Argentina nueva, una Argentina distinta.

Estoy acá por mandato popular, es la sociedad sanjuanina en su mayoría la que me ha honrado por segunda vez con este cargo.

Aquí estoy. Y si bien gobernar la provincia fue mi sueño, no fue ni esta vez, ni la anterior; solo una elección personal. Fueron los sanjuaninos los que me trajeron hasta aquí. Son los sanjuaninos los que deciden mi presente y serán ellos también los que decidan mi futuro.

Me comprometo a ser mejor, a esforzarme más, creo que se puede siempre hacer mejor las cosas, y ese compromiso asumo para este segundo mandato.

Les pido a todos los que me acompañarán en esta segunda etapa que redoblen el esfuerzo y se comprometan con la idea de que se puede hacer mejor.

Gracias a Marcelo Lima un gran compañero de gestión, un hombre que resignificó de la mejor manera el concepto de “trabajar a la par”. Aprecio y valoro tu virtuosa palabra y tu justo criterio. Gracias también a los legisladores mandato cumplido que acompañaron acordando o disintiendo cada vez que se debatió.

Gracias a mi equipo de trabajo, a ese grupo de mujeres y hombres que convierten las decisiones políticas en acción.

Gracias a los empleados del Estado, porque hay seguridad gracias a los policías, educación gracias a los docentes, salud porque hay médicos y enfermeros y gestión porque hay empleados públicos que todos los días están y lo hacen posible.

Gracias a los que me abrazaron y apretaron mi mano en todos estos años en señal de apoyo y confianza. Gracias a mi familia por apoyarme y acompañarme. Gracias a los sanjuaninos por ser parte de esta gestión, porque tanto desde las propuestas como desde las críticas, a este proyecto lo construimos entre todos.

¡Redoblaremos esfuerzos y seguiremos trabajando con todo y con todos!