ENTREVISTA

"Los núcleos duros de pobreza se entienden a la luz de núcleos duros de riqueza"

Lo dijo el obispo coadjutor Jorge Lozano en una entrevista exclusiva y a fondo con Canal 13. Ponderó la recuperación de las estadísticas oficiales. Aseguró no tener postura a priori sobre la minería. Y destacó que Alfonso Delgado fue desvinculado de la causa penal por el desvío de fondos, restando aún la resolución de la Justicia Federal.
jueves, 17 de noviembre de 2016 · 11:00
Las diferencias climáticas entre San Juan y su destino anterior, Entre Ríos, hacen mella en el físico de Monseñor Jorge Lozano. "Allá solíamos almorzar más temprano y empezar la tarde más temprano. Aquí si salgo temprano a la tarde muero deshidratado", dijo con sentido del humor y calidez el nuevo obispo coadjutor en una entrevista exclusiva con Canal 13.

Se mostró optimista respecto de la recepción que tuvo por parte de la comunidad. "En lo anímico, lo pastoral, estoy muy contento. Sigo percibiendo de parte de la comunidad una actitud de receptividad, de bienvenida, calidez, confianza, muy linda. Eso por un lado me alienta y por el otro me involucra un compromiso serio", agregó.

¿Qué cosas le pidió la gente? "Hay distintos tipos de cuestiones. Algunas más vinculadas a mi tarea como obispo. Yo diría que se resumen varias consignas en: 'Te esperamos con los brazos abiertos'.  Y en las comunidades que he recorrido hay dos o tres coincidencias. Hay por un lado el deseo de contar lo que hacen. Otro grupo plantea necesidades como salir más al barrio, mejorar la catequesis, otro cura  más, pintar la iglesia, necesidades vinculadas a la vida de la comunidad cristiana. Y en otro grupo de planteos también me cuentan lo que no les está saliendo bien. Me cuentan problemas bien concretos que tienen que ver con la falta de perseverancia de los niños en la Catequesis o algunos problemas sociales que tienen que ver con el crecimiento de la droga en los últimos años o la deserción escolar".

Pero evitó atribuir las necesidades de la comunidad, al menos por el momento, a la mano del Estado que no llega: "Estas cuestiones tienen que ver más con la responsabilidad de la propia comunidad cristiana que con la gestión del Estado. En el caso de la droga me han manifestado la necesidad de tener más centros de atención".

También habló de su primer contacto con los sacerdotes sanjuaninos:  "Por un lado encontré lo  mismo que me planteaban las comunidades, deseos de contar, logros, dificultades, fracasos. Y encontré además, con los que pude hablar personalmente, una disponibilidad. Que para los obispos es una actitud muy importante".

¿Hay sacerdotes enojados? "Yo no lo he percibido. Diría que el clima es más bien de esperanza, de expectativas favorables. Por lo menos así lo he vivido en la diócesis que estaba, que los primeros tiempos son de expectativas buenas, favorables. Incluso hablando les dije: 'no me sobredimensionen'. No tengo una medida muy acabada pero sí puedo decir que lo que recojo es una mirada de alegría, de disponibilidad. No he percibido que estén enojados porque yo vengo, o enojados con Delgado".

También se refirió a la pobreza: "Por un lado celebro que el INDEC se esté renovando y adecuando sus cifras a lo que se necesita, cifras serias y confiables. Es un camino de normalización que hay que celebrar. Las cifras que ha dado a conocer el INDEC son coincidentes con las del Observatorio de la Deuda Social de la UCA y esto nos muestra que hay un núcleo duro de pobreza que se ha mantenido a lo largo de generaciones, que han repetido historias de pobreza y exclusión social. Este núcleo duro de pobreza no lo solucionamos con  más dinero, porque hace falta una intervención directa del Estado y la sociedad, de la salud, la educación"
 
"Hay gente que no sabe cocinar, que cocina lo que está más barato pero no lo que hace falta para la dieta o la alimentación, hay familias pobres que no tienen un lugar para estimular la educación. Yo he visitado muchas casas que ni siquiera tienen un lugarcito en una mesa para poder abrir un cuaderno. Estos núcleos duros de pobreza necesitan de intervención directa para poder salir adelante", insistió Lozano.

Y dio un dato alarmante: "El 30% de los niños en la Argentina comparten cama. Y eso es un serio riesgo de abuso, de promiscuidad".

"Los núcleos duros de pobreza se entienden a la luz de núcleos duros de riqueza. Porque Argentina ha tenido crecimiento económico que buena parte no se volvió a invertir en obras en el país. El presidente Macri ha dicho que alrededor de 200 mil millones de dólares argentinos están en el exterior y algunos estiman que es el doble. Eso tendría que haber dado como resultado más fábricas, mejorar rutas, escuelas, más inversión. En Argentina la pobreza se entiende si miramos en conjunto la distribución de la riqueza que ha generado el país", consideró el obispo coadjutor.

La pregunta era inevitable: ¿Hacía una crítica elíptica al kirchnerismo? "No. O en tal caso no solo. Porque no es solamente una responsabilidad de un gobierno. Es también responsabilidad del empresariado, de la dirigencia social y económica. Si hay algo que está mal y todos miran para el  costado, los responsables somos todos. No estoy haciendo una crítica al kirchnerismo, aunque esto también se ha dado en la gestión anterior. Pero esto es una mentalidad, una carencia del empresariado de estar a la altura de las circunstancias y tener una mirada de empresa no solo centrada en el lucro sino también en la generación de trabajo, en la Patria", contestó Lozano.

También opinó sobre la reconocida caída del empleo a lo largo de 2016 y el deterioro del salario: "Planteamos la necesidad de la generación de empleo. El Papa Francisco ha insistido muy fuertemente en esto. Y la enseñanza que recogemos de la Doctrina Social de la Iglesia es que el camino para salir de la pobreza no es el subsidio sino el trabajo dignamente remunerado. Las asistencias sociales son importantes pero deberíamos entenderlas como transitorias hasta tanto se consiga un empleo", sentenció.

"Con el gobernador Uñac pude hablar hace un mes cuando vine de visita, fue apenas una reunión breve de saludo, en estos días nos hemos cruzado también, pero no nos hemos sentado puntualmente a analizar esta situación", reconoció Lozano.

También fue consultado sobre su postura acerca de la minería: ¿Viene a escrutar la actividad como se está realizando en San Juan? "Yo no vengo como un inspector. No es esa la función del obispo. Vengo a servir a esta comunidad. Yo postura previa, toda minería es buena o mala, no tengo. Sí me parece que algunos criterios son importantes. que es lo que intenté tomar en Gualeguaychú. Más que saber qué piensa el obispo, lo importante es ver qué elementos podemos recoger de la sociedad, de las universidades, los empresarios, los sindicatos, las comunidades, qué tipo de estudios se han hecho", contestó el obispo coadjutor.
 
"Mi deseo es poder escuchar a todos y tener una actitud de diálogo abierto, tanto con quienes están a cargo de la tarea, funcionarios de gobierno, empresarios, como aquellos que forman parte de las comunidades donde estos emprendimientos tienen lugar, para poder alentar lo que tiene que ver con el diálogo de la sociedad", concluyó.

Insistió en "promover lo que el Papa llama la cultura del encuentro".

También habló de las causas judiciales del Arzobispado: "Claro, lo hemos charlado bastante con Alfonso (Delgado) y con otras personas del obispado. Hay dos consideraciones. Una, el fallo que ha habido en las últimas semanas, que lo ha desvinculado al obispo de cualquier tipo de actividad delictiva. Es sumamente importante porque demuestra que no ha tenido comportamiento penable o punible. Lo otro está en el ámbito de a Justicia (Federal) que es lo que corresponde. Prefiero no dar un parecer en una causa que todavía tiene su desarrollo judicial. No quiero incidir o presionar a la Justicia. Una vez que se resuelvan las responsabilidades entonces veremos lo que corresponde hacer si corresponde hacer algo".
 
 


Comentarios