OPINION

Bienvenidos al 2015: aquí no pasó nada

El intendente de Rivadavia, Fabián Martín, salió antes que el PRO a hacer campaña por la reelección de Mauricio Macri, con una revelación.
viernes, 14 de junio de 2019 · 11:22

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan


Fue comprensible que el partido Producción y Trabajo designara a Fabián Martín para salir a poner la cara, tras la determinación de adherir a la reelección de Mauricio Macri. Marcelo Orrego tendrá que dejar pasar un tiempo para sumarse públicamente, si apenas diez días antes declaraba que no tenía ninguna pertenencia nacional, en una necesaria estrategia para defender sus votos del arrastre negativo del macrismo en la provincia.

Entre bambalinas, se supo que Orrego era el menos entusiasmado con pintarse de amarillo nuevamente en estas elecciones legislativas. Le preocupaba precisamente exhibir la evidente contradicción ante el electorado. Sin embargo, las circunstancias pudieron más. Jugar con boleta corta hubiera sido arriesgarse al desvanecimiento de los 34 puntos obtenidos en los comicios provinciales. Todos los caminos conducían nuevamente a Cambiemos. O Juntos por el Cambio.

Martín, que alguna vez se permitió deslizar críticas suaves hacia algunas medidas del macrismo, atendió toda llamada periodística posible este jueves feriado. Recitó con notable precisión el mismo discurso una y otra vez, anticipando el eje de campaña que vendrá en los próximos días, de cara a las primarias del 11 de agosto y las generales del 27 de octubre.

En primer lugar, el intendente de Rivadavia reconoció que nuevamente estamos ante una elección polarizada sin espacio para las terceras opciones. En realidad, también está la fórmula integrada por Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey. Pero en principio se presenta como una alternativa alejada de las dos más competitivas. "Es cara o ceca", definió el cacique basualdista del Oeste.

En segundo lugar, Martín volvió a apelar a una vieja receta, que resultó altamente exitosa en términos electorales en 2015: "no queremos volver al pasado". El pasado es el kirchnerismo, es Cristina y todo el glosario de recursos de campaña diseñados a la medida del Frente Cambiemos hace cuatro años, que se repitió además en los comicios de mitad de mandato en 2017.

Así las cosas, el basualdismo no solamente se definió por Macri, sino que lo saldrá a militar con entereza y sin falsos pudores ni intentos de disimulo, sin la máscara del frente provincial despegado de lo nacional, sencillamente porque ya no hay manera de sostenerlo ante el electorado.

Tanto es así, que Producción y Trabajo madrugó al PRO. Mientras el diputado nacional Eduardo Cáceres se mantiene distante de los medios de comunicación, Martín le puso la cara y el pecho a la militancia macrista, utilizando los argumentos más icónicos de Jaime Durán Barba. Aquellos del miedo al pasado y la pesada herencia.

La inclusión del senador Miguel Pichetto a la fórmula amarilla le dio un buen argumento al ala peronista de Producción y Trabajo, encabezada por Orrego. Una llamada telefónica del rionegrino terminó de cerrar el acuerdo. El paso siguiente será que el santaluceño encabece la lista, para arrimarle a Macri todos los votos que pueda. Será una elección peleada a nivel nacional y cada apoyo contará, aún en el minúsculo padrón sanjuanino.

Producción y Trabajo, mucho más que el PRO, mucho más que la Unión Cívica Radical, se convertirá en el gran pilar del macrismo en la provincia, frente a una abrumadora mayoría justicialista, tomando el escenario del 2 de junio como punto de partida. El basualdismo será protagonista y portavoz del mensaje de confrontación y de grieta.

Bienvenidos a 2015: aquí no pasó nada.


JAQUE MATE