OPINION

¡Oiga, no se olvide del presidente!

Teme el radicalismo que abrir el juego a la interna entre listas de diputados nacionales reduzca a un segundo plano la figura de Macri.
miércoles, 19 de junio de 2019 · 11:14

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan


Los radicales juegan un delicado papel en estas elecciones presidenciales, incluso en San Juan, donde su poder de fuego está bastante reducido y podrían quedar relegados a ocupar un simbólico e instrascendente tercer puesto en la lista de diputados nacionales, si finalmente hay consenso para acompañar todos a Marcelo Orrego.

Pero esta precariedad coyuntural no quita que los radicales, veteranos en el oficio electoral, tengan una mirada dotada de mucha política como posiblemente no tenga ninguno de los otros socios del Frente Juntos por el Cambio en la provincia, posiblemente más entusiasmados por el pragmatismo de supervivencia.

Vamos al punto: el presidente de la UCR, Eduardo Castro, se mostró preocupado ayer en Banda Ancha, por una eventual fiebre de internas por las candidaturas a diputado nacional, que relegue a un segundo plano la cuestión presidencial. Es decir, que la apuesta consciente en la campaña se focalice en Orrego y quien lo secunde, olvidándose de Mauricio Macri.

Para el radicalismo esto sería un problema estructural. Entienden que la elección tanto primaria del 11 de agosto como general del 27 de octubre comienzan en la primera sección de la boleta, que lleva impresa la fórmula Macri-Pichetto. Después viene el segmento de diputados nacionales. A diferencia de las elecciones provinciales que terminaron el 2 de junio, Orrego aparecerá en ese segundo tramo. Ya no será la locomotora de la papeleta.

La pregunta entonces es si el santaluceño, que superó los 34 puntos, arrastrará hacia arriba a Macri, que mide unos 20 puntos en San Juan. O si ocurrirá a la inversa y Macri terminará convirtiéndose en un salvavidas de plomo para Orrego, a punto tal de pagar con votos el efecto negativo. Mal resultado sería para el opositor mejor considerado en la provincia, si obtuviera menos que el respaldo del 2 de junio.

Léase de una manera o de otra, que el arrastre vaya desde arriba hacia abajo o viceversa, el problema parece ser siempre el bajísimo nivel de popularidad que tiene hoy el presidente de la Nación en el electorado sanjuanino. Ahí está, a todas luces, el gran desafío a vencer en la campaña que empezará apenas se inscriban las listas el próximo sábado.

Los radicales tenían un pacto sellado con el presidente del PRO, Eduardo Cáceres, que reveló Castro ayer aquí en Canal 13: iban a encabezar la lista de dipuados nacionales de unidad. En el medio, sobre la hora, reaparecieron los basualdistas que terminaron convenciéndose de la necesidad de polarizar con el PJ. El único lugar para hacerlo era Cambiemos, aunque hubiesen buscado por todos los medios tomar distancia hasta junio.

Con la irrupción de Producción y Trabajo dentro del espacio, también llegaron Orrego y sus votos. Esto alteró sustancialmente el escenario interno. El intendente no quiso hablar de candidaturas por el momento, porque terminó exhausto después del esfuerzo del primer semestre. 

Se tomó unos días de descanso que se están cortando por estas horas. A la postre, sabe que él es el plan "A" del espacio y que está llamado a encabezar la lista de diputados nacionales. Todos lo esperan con gran expectativa para escuchar no solamente que pondrá el cuerpo otra vez, sino cómo se imagina el segundo y tercer peldaño de la fórmula.

Podrá seguir el criterio que empleó en la lista de proporcionales y optar por una mujer del basualdismo puro, como Susana Laciar. O podrá abrir el juego y matizar con los socios del macrismo, para evitar la interna. En cualquier caso, siempre sonará el recordatorio: ¡oiga, no se olvide del presidente!


JAQUE MATE