OPINION

Nosotros, nosotras, nosotres

La Fiesta del Sol 2020 se presenta como una oportunidad de plasmar la evolución que predica el tema elegido para la próxima edición. La eliminación de la reina abre una puerta.
jueves, 19 de septiembre de 2019 · 12:07

Siempre se puede correr el riesgo de cambiar para mal o de hacer un simulacro de cambio para que las cosas sigan como siempre, básicamente porque el statu quo es intocable. Partiendo de esta advertencia, se presenta una enorme oportunidad para los sanjuaninos y las sanjuaninas frente a la expresión cultural más visible por magnitud y despliegue, dentro y fuera de los límites de la provincia.

Hablamos claramente de la Fiesta Nacional del Sol, convertida en una verdadera industria cultural, generadora de empleo en áreas que difícilmente encontrarían inserción en el mercado privado aquí a 1.200 kilómetros de distancia de la Avenida Corrientes y su paseo de teatros y producciones al estilo Broadway. 

Aquí en San Juan un vestuarista, un maquillador o un utilero, por citar tres ejemplos al azar, encuentran anualmente una oportunidad solo comparable con la Fiesta de la Vendimia, que durante tantas décadas miramos los sanjuaninos como propia, a falta de una expresión local. Las vacas siempre estuvieron flacas y destinar presupuesto para el esparcimiento y la cultura, todavía genera cierto sentimiento de culpa. Tanto es así, que aún hoy el asunto del financiamiento para la Feria Temática, el Carrusel y el Espectáculo de Cierre, sigue siendo tabú.

La Fiesta del Sol resurgió hace poco más de 10 años con un notable parecido a la celebración mendocina. Entre otras cuestiones, adoptó la ceremonia de elección de una reina, con corona, cetro y capa. Hasta la cadencia de la lectura de los votos departamentales, en el escenario central, recordaba a las históricas transmisiones del Frank Romero Day.

Sin embargo, la puesta sanjuanina fue ganando su propia identidad y perfil. Se desató de un tema fijo y se desafió a ponerse a la vanguardia con técnicas sorprendentes y estilos de relato que buscaron no subestimar al público, aún pagando el costo de alguna crítica cuando la interpretación quedó demasiado abierta al criterio de cada uno.

Entre otros actos de vanguardia y hasta de rebeldía, la Fiesta del Sol se relocalizó junto a la costanera del Río San Juan, en el departamento Chimbas, derribando prejuicios y superando barreras de todo tipo. Hasta la estrechez de las vías de acceso, desbordadas por la gente que respondió masivamente. 
En 2020, el tema será "Evolución", con el slogan: "Lo que pasó nos hace más fuertes". Y se presenta como una oportunidad de evolucionar de verdad, con el punto final a la historia de reinas y virreinas, sustituidas por un nuevo concepto, el de embajadora del turismo y la cultura, sin límite de edad y sin discriminar a las mujeres trans que quieran participar.

Las postulantes tendrán que presentarse en su municipio y hablar en público alrededor de cinco minutos, acerca de su proyecto, lo que les gustaría concretar en caso de resultar electas embajadoras. Con el micrófono en mano, el hecho estético que siempre se impuso en este certamen, pasará efectivamente a segundo plano. 

Es de esperar que las participantes y la ganadora, por primera vez, estén alejadas del prototipo 90-60-90 con determinada altura y silueta. Dependerá de los jurados. Y del conjunto de la sociedad, porque nuevamente habilitarán urnas departamentales y diarios digitales para votar. 

Puede quedar en simulacro de cambio o puede convertirse realmente en una evolución, acorde a la comprensión de la mujer alejada de un elemento decorativo y reconocida, colectivamente, como una más de nosotros, de nosotras o de nosotres. Así, inclusivo, aunque genere irritación. De eso se trata.


JAQUE MATE