OPINIÓN

Uñac sacudió la modorra y algo más

Suspender las PASO en las legislativas de 2021, tiene una lectura nacional y otra muy sanjuanina. Alianzas en problemas.
martes, 3 de noviembre de 2020 · 10:08

Claramente Sergio Uñac levantó el perfil político este lunes cuando inició la semana con un tuit que, era sabido, iba a tener repercusión nacional. Su propuesta de suspender las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para el año próximo generó de inmediato una catarata de reacciones a favor y en contra. Hay argumentos atendibles de uno y otro lado. Pero hay un escenario muy sanjuanino que se verá directamente impactado si prospera la idea del pocitano.

La primera aclaración, necesaria, es que San Juan tiene apenas 3 bancas de las 127 que renovará la Cámara de Diputados de Nación. El país también votará por 24 senadores, pero esta vez ningún sanjuanino. Por lo tanto, la incidencia de esta modesta provincia recostada en el extremo oeste del país, es minúscula en términos de representatividad. Cada escaño cuenta, por supuesto. Pero los números mandan.

Dejará tela para cortar entonces, la oportunidad de ser Uñac quien ponga sobre el tablero un debate de tamaña magnitud. Lo cierto es que ganó notoriedad en Buenos Aires, allá donde atiende Dios según el refranero popular. En términos formales, Uñac habló en su tuit de buscar un menor riesgo sanitario y un mayor ahorro económico. Son precisamente las dos caras de la pandemia. La preocupación por las aglomeraciones que vienen asociadas a un comicio, por un lado, y la austeridad en una economía severamente dañada.

También habló Uñac de generar diálogo y consenso para un proyecto de ley que suspenda las PASO 2021. Es decir, no propuso eliminar definitivamente esa instancia electoral sino hacer primar la razón de fuerza mayor para saltarse el año que viene únicamente, sin extender los mandatos de los legisladores pero minimizando el esfuerzo logístico que impone cada cita al cuarto oscuro.

Los argumentos a favor están cantados. Las voces en contra se hicieron escuchar también con prontitud. Los ex Cambiemos pasaron factura al PJ por no haber acompañado la suspensión de las PASO en 2019. El debate recién está comenzando y anticipa una cuestión de agosto del año próximo. Pero aquí en San Juan presenta algunas particularidades que van a hacer ruido.

En primer lugar, sin internas, el oficialismo tendrá que presentar una lista de unidad, con tres candidatos a diputados nacionales titulares y otros tres suplentes. Seis lugares, de los cuales solo los dos primeros -tres con muchísima suerte- tendrían expectativa. Cerrar la posibilidad a las precandidaturas, será seguramente motivo de tensiones. El PJ sanjuanino quedó dividido en una proporción de 70-30, entre uñaquismo y giojismo. ¿Están dadas las condiciones para que haya diálogo y consenso sin necesidad de pasar por las urnas? ¿O la falta de primarias empuja a la ruptura y a competir por afuera al que no le guste cómo quedó el reparto?

En segundo lugar, la suspensión de las primarias afectará de lleno a la primera fuerza de oposición, el Frente Con Vos. Marcelo Orrego se verá en el compromiso de unificar la lista de diputados nacionales sin abrir la competencia entre las distintas vertientes que tienen aspiraciones. El macrista Eduardo Cáceres seguramente intentará repetir. Pero Rodolfo Colombo también quiere encabezar. Y el partido Producción y Trabajo pide espacio propio, para no terminar como furgón de cola de los otros.

No tener internas en 2021 complicará más la reconciliación con otros partidos como Dignidad Ciudadana y Cruzada Renovadora. Si no hay posibilidad siquiera de presentar precandidatos, ¿los invitarán a que acompañen y aplaudan?

En todo caso, la suspensión de esa cita preliminar ayudará a dispersar la oferta electoral. Sin PASO, todo aquel que quiera o se sienta con condiciones de dar pelea tendrá que ir directamente a la general. No habrá un proceso de eliminación previo. La hipótesis de una oposición dividida siempre favoreció al oficialismo de turno. Todo indica que esta vez podría funcionar de igual manera.

Todas estas elucubraciones están atadas además a un futuro incierto. Tan incierto como la evolución misma de la pandemia. Alberto Fernández anunció repentinamente la adquisición de 25 millones de vacunas rusas para administrar desde el mes próximo. Así, de sopetón. Mientras tanto, seguirá esperando que terminen las pruebas de la vacuna de Oxford, con el compromiso de que Argentina fabricará el principio activo para ser envasado en México y luego distribuido en toda Latinoamérica menos Brasil. Eso sucederá, con mucha buena fortuna, en marzo.

Aún cuando todo esto sucediera, cuando las vacunas -ahora en plural- lleguen escalonadamente, nada permite asegurar con ciento por ciento de certeza de que el 2021 será el año de la pospandemia. ¿Quién se atrevería a dar por concluida la peste y sus rebrotes hasta no ver efectivamente cómo se comporta la peste a escala planetaria? Es un problema cuya dimensión excede ampliamente las estimaciones argentinas. Mucho más las sanjuaninas.

Pero esta trenza tiene necesariamente la pandemia como una de sus hebras. Las otras son todas políticas. Uñac hizo punta y sacudió la modorra en un año en el que parecía inoportuno hablar de urnas. Tal vez haya que empezar a abrir el paraguas. Y dejar el barbijo junto al DNI.


JAQUE MATE