OPINIÓN

Cáceres y la grieta de la derecha

El incómodo momento que vivió el diputado macrista en la marcha anticuarentena fue más que una anécdota.
martes, 18 de agosto de 2020 · 12:45

Se sacó el diputado nacional Eduardo Cáceres y quedó registro en video, desde diferentes ángulos. Perdió la compostura frente al inesperado escrache en la marcha anticuarentena. Hasta se retiró el barbijo cuando sintió que necesitaba más volumen para contestar los reproches. Fue mucho más que una anécdota política, de esas que cuentan dirigentes de todos los partidos políticos sin excepción. Se manifestó la grieta de la derecha, hasta ahora invisible. O cuidadosamente invisibilizada.

En el bullicio de la marcha opositora, se alcanzó a escuchar que un hombre de cabello canoso le reprochaba a Cáceres su gestión en el Congreso. Y que lo mandaba justamente a su banca, a ejercer el mandato popular que le había conferido el voto popular. El discípulo de Mauricio Macri y de Marcos Peña, imposibilitado de subir al sitio de los oradores, respondió a los gritos. A su lado, en todo momento, el diputado provincial y actual presidente del PRO en la provincia, Enzo Cornejo. Testigo presencial.

Mientras ocurría la discusión, los sanjuaninos anticuarentena que se manifestaban frente a la Catedral continuaban con su cántico de "¡Argentina!¡Argentina!", haciendo flamear las banderas celestes y blancas. Un par de horas más tarde, Cáceres retomó la discusión y acusó a una agrupación por el escrache sufrido.

"Hemos visto que el Partido Liberal ha querido apropiarse de la marcha y dirigir a los autoconvocados. Es deseable que esto no pase y que algo tan importante como la marcha, que nos une a todos, no se manche con oportunismos", posteó en su cuenta oficial de Facebook. Curiosa retribución de gentileza. A él lo habían apuntado precisamente en el mismo sentido.

Sin optar por bandos ni desmenuzar los argumentos, el fenómeno hecho visible este lunes por primera vez fue la fractura de la derecha argentina, que también se empieza a notar en San Juan. En Buenos Aires, fue viral el picoteo entre el periodista Eduardo Feimann y el ex candidato presidencial José Luis Espert, con imputaciones recíprocas de fascista uno o fascista el otro. El comunicador le hizo un berrinche al economista libertario por haberle quitado votos a Macri en 2019.

Cáceres sigue siendo uno de los principales referentes del Frente Juntos por el Cambio e integra la mesa de conducción con el mismísimo Marcelo Orrego. Por eso llamó mucho más la atención el intento de instalar una supuesta pelea entre ambos. Hubo una operación en redes sociales para atribuir a los hermanos santaluceños, el diputado nacional y el intendente, el incómodo momento que le hicieron pasar al macrista. No parece tener demasiado sentido. El dato es el ruido que alguien intentó sembrar en el medio.

Por eso el mal momento de Cáceres en las escalinatas de la Catedral fue mucho más que un incidente olvidable. Todos los dirigentes, de todo el arco político, han tenido que soportar que alguien los increpe. Son las reglas del juego. Las cacerolas de 2001 no distinguieron color, exigieron "que se vayan todos". Casi 20 años después no solo no se fue nadie, sino que los que llegaron a continuación siguen haciendo pinino para no caer en desgracia.

Cuando el clima se enrarece, en contexto de crisis económica y frente al hastío por el encierro, alguna variable se puede salir de control. El PRO ha mostrado claras divisiones frente a la arenga pública a tomar las calles. El jefe y el vicejefe de Gobierno Porteño, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, desalentaron la movilización de este lunes. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sigue circulando el virus y es esperable que la marcha haya provocado contagios. En San Juan es diferente el cuadro, al menos por el momento.

Pero de igual manera, en la provincia hubo sutiles diferencias en el arco del macrismo. Mientras Cáceres y Cornejo se hicieron presentes y militaron la marcha anticuarentena en sus redes sociales, ninguno de los hermanos Orrego, ni el intendente de Rivadavia, Fabián Martín, ni mucho menos el senador Roberto Basualdo, hicieron mención del asunto.Tampoco Rodolfo Colombo.

Marcelo, convertido en el referente alternativo a Sergio Uñac según las posiciones obtenidas en los comicios del año pasado, se expresó en memoria de José de San Martín. "Lo recordamos y llevamos sus valores como bandera, todos los días", posteó en el habitual tono de no confrontación que lo caracteriza. Su postura fue diametralmente opuesta a la de Cáceres. Aún cuando ambos terminen votando de igual forma en la Cámara Baja.

Orrego sigue siendo el líder que hoy se sienta en la cabecera de la mesa de Juntos por el Cambio o del Frente Con Vos, según el espacio sea mirado con ojos nacionales o provinciales. La próxima cita electoral será el año que viene, cuando San Juan deberá renovar tres de sus seis diputaciones: la de Cáceres será una de ellas. Las otras dos, serán las de los justicialistas Walberto Allende y Francisco Guevara.

¿Tiene aspiraciones Cáceres de renovar por tercera vez consecutiva? El solo hecho de formular la pregunta parece inoportuno, en un marco de tanta incertidumbre. A un año de las primarias venideras, la derecha exhibe su propia grieta.


JAQUE MATE
 

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