UN SUEÑO QUE SE ESCAPA

Exclusivo: una nueva denuncia de estafa con viviendas

Un hombre acudió a Canal 13 para contar cómo 'desapareció' la empresa que iba a construir su casa. El sueño de tener su propio hogar le costó unos $70.000 pero al parecer, todo era un engaño.
miércoles, 29 de enero de 2020 · 14:45

William Trigo, al ver que el sueño de la casa propia se le escapa, acudió a Canal 13 para denunciar a la empresa Alcazar Construcciones. Según contó a Canal 13, un 28 de diciembre de 2018 pagó $70.000 para adquirir una vivienda prefabricada de 40 metros cuadrados. Al contrato lo firmó con Oscar Luna y al dinero se lo dio a Julieta Ovando, una pareja que presuntamente se dedica a la estaba. El acuerdo indicaba que en un plazo de 30 días su hogar iba a estar en condiciones de ser habitado. Sin embargo, ese día llegó y los obreros no habían puesto ni un pie en su terreno.

El tiempo pasaba y Trigo con su familia seguían sin tener novedades. Al ponerse en contacto con Alcazar Construcciones, la respuesta fue que tuvieron demoras por las lluvias que se habían producido en la provincia. Además, le argumentaron que estaban trabajando con menor cantidad de personal, debido a que un obrero había sufrido un accidente laboral. "Le pido disculpas y paciencia", le expresaron desde la empresa a través de WhatsApp. El 9 de mayo de 2019, sin un solo avance, dejaron de contestarle.

"Quise hacer la denuncia por estafa pero no me la quisieron tomar. Solo me dijeron que haga una exposición y que contrate a un abogado para enviarle cartas documento a los propietarios de la empresa", relató Trigo a Canal 13. El hombre realizó dichos trámites pero el dueño de la empresa, Oscar Luna, nunca se notificó. "A las cartas documento se las tuve que enviar a dos domicilios porque el que él había puesto en el contrato no era el que figuraba en su documento. El otro era el de su casa paterna", agregó.

El 30 de octubre le llegó un mensaje a Facebook tan sospechoso como esperanzador. Alguien, identificado como Roberto Ortiz (posible nombre ficticio), le comunicó que era el nuevo dueño de la empresa y que quería saldar la deuda que tenían con él. Para ello le preguntaron los detalles del contrato y le solicitaron un número de teléfono. Lamentablemente, fue el único y último contacto que tuvo Trigo con el presunto nuevo propietario de la empresa, ya que nunca más se comunicaron con él. "Quiero que esto se haga público para que aparezcan los propietarios de la empresa o para poder hacer la denuncia por estafa", concluyó Trigo frustrado.

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