VERANO 2020

Le amputaron una pierna pero eso nunca fue obstáculo

Adrián García tiene 27 años y en 2013 sufrió un grave siniestro vial. Como monitor de las colonias de verano, fue reconocido por su aporte como "Defensor de la Igualdad".
martes, 04 de febrero de 2020 · 10:47

En 2013 la vida de Adrián García cambió para siempre. Fue víctima de un grave siniestro vial que incluso puso en peligro su supervivencia. Tuvieron que amputarle la pierna izquierda. Y él decidió salir adelante, sobreponiéndose a toda adversidad. Este verano fue distinguido como "Defensor del a Igualdad" en las colonias de toda la provincia, por su tarea como monitor de niños y niñas en el camping del SEC.

Actualmente Adrián tiene 27 años de edad y es padre de dos nenas de 6 y 4 años. Es un apasionado del fútbol pero también practica natación en la colonia junto a los chicos. Su empeño por los deportes va mucho más allá, ya que también hace levantamiento de pesas, deportes extremos y voley.

Según difundió este martes el Servicio Informativo del Gobierno de San Juan, Adrián es un reconocido integrante de la Liga Nacional de Fútbol de Amputados. Pero también fue convocado a la Selección Argentina de Fútbol para amputados.

E incluso despuntó su vocación artística, como miembro de una comparsa en el Carnaval de Chimbas.

Con todos esos pergaminos, fue incorporado al staff de monitores de las colonias de verano del Ministerio de Desarrollo Humano, puntualmente en el camping del Sindicato Empleados de Comercio.

"Quería demostrarles a los niños, que son nuestras semillas, que luché para poder llegar a la colonia, y esto es lo más hermoso que me está pasando”, dijo Adrián.

“Después de aquel día de noviembre tuve que asimilar todo, eso me llevo a tomarme las cosas naturalmente, aunque me falta una pierna yo les demuestro que no me falta nada, esto les demuestra que cada sueño se puede cumplir", explicó el deportista.

“Fue un golpe muy fuerte, creí que todo se me había acabado, me desperté a los dos meses, nunca supe que tuve un accidente, la vi a mi mamá llorar y me dijo que no me quería ver tirado en una cama”, recordó. Decidió ponerse de pie. Se subió a una bicicleta y luego a una moto. Hace cinco años que tiene carnet de conducir.