ESTE VIERNES

En defensa de la mujer y la vida, Monseñor Lozano expresó “Sí a las mujeres, sí a la Vida”

Organizaciones religiosas pro vida organizaron una marcha y oficio religioso en defensa de la mujer y la vida. En ese marco el Obispo de San Juan expresó un mensaje a toda la comunidad en medio de una misa.
viernes, 13 de marzo de 2020 · 22:19

Este viernes en la Iglesia Catedral varias organizaciones religiosas participaron de una marcha de antorchas “en defensa de la dignidad de la mujer y la vida naciente”, según la convocatoria que había sido distribuida para quien quisiera participar. La convocatoria comenzó con una adoración eucarística, luego una celebración religiosa presidida por Monseñor Jorge Lozano y posteriormente una marcha de antorchas en derredor de Plaza 25.

El Arzobispo de San Juan de Cuyo pronunció un mensaje en clara defensa de la vida, apelando a los legisladores que tendrán que votar el proyecto de despenalización del aborto en el Congreso de La Nación. Aseguró que el aborto no es la solución a la pobreza mencionando  las enseñanzas de la Madre Teresa de Calcuta, también se refirió al aniversario del pontificado del Papa Francisco y destacó la necesidad de la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.

A continuación el texto completo del mensaje de Monseñor Jorge Lozano.

Sí a las mujeres, sí a la Vida

Ante el avance de una cultura abortiva que pretende justificar la eliminación de la vida en el vientre materno queremos unir nuestras voces buscando el bien de toda la sociedad. Nos reunimos miembros de diversas confesiones religiosas para pedir a los legisladores del país que piensen muy muy bien a la hora de emitir su voto.

Decimos sí a la vida.

El niño que crece en el vientre materno no es un conjunto de tejidos inanimados. Es una vida que avanza y tiene todo lo que necesita para nacer y ser feliz. No es un ocupante ilegal o intruso de la panza, sino un huésped que busca ser acogido por unos meses.

Que nada le impida nacer y ejercer su derecho a decidir.

Si el hijo no es deseado o amado, como sociedad busquemos alternativas para mejorar los caminos de adopción.

La Congregación de la Madre Teresa de Calcuta se ocupa de promover la adopción. Solamente en la Ciudad de Calcuta han ayudado a la adopción de más de 3.000 niños.

Ella dijo: “recen por nosotras para que podamos seguir con este hermosos regalo. Y También les hago una propuesta: nuestra hermanas están aquí, si alguno no quiere un hijo, dénmelo, yo sí lo quiero”.

No faltan lamentablemente quienes piensan que el aborto ayuda a los pobres. No es así. Vean lo que han escrito los sacerdotes de las Villas: “Cuando una mujer humilde de nuestros barrios va a hacerse la primera ecografía, no dice: ‘vengo a ver cómo está el embrión o este montón de células’ sino que dice: ‘vengo a ver cómo está mi hijo’. (…) Eso explica que tantas mujeres pobres se desvivan trabajando por todas partes para poder criar a sus hijos. Para la sensibilidad de ellas es particularmente trágico abortar, y generalmente lo viven como una profunda humillación, como una negación de sus convicciones más íntimas”.

La pobreza no se combate eliminando niños pobres, sino generando condiciones dignas de trabajo para las familias. Los problemas no se resuelven escondiendo las cunas de los barrios pobres, sino rodeándolas de cariño, promoviendo la justicia.

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la elección del Papa Francisco el 13 de marzo de 2013. Acerca de esta cuestión expresó con claridad: el aborto “no es legal. Nunca, nunca elimines una vida humana o contrates a un sicario para resolver un problema. (…) Ningún ser humano puede ser incompatible con la vida (…) todo niño que se anuncie en el vientre de una mujer es un regalo”.

Sí a las mujeres.

Compartimos con todos la promoción de igualdad de derechos laborales. No puede ser que por el mismo trabajo en algunos espacios no haya retribución equitativa.

También como sociedad debemos procurar el reconocimiento del tiempo dedicado al cuidado de la casa, de los niños; de los enfermos de la propia familia o vecinos. Reconocer el enorme impacto positivo de sus tareas solidarias. ¡Cuántos servicios a los pobres se llevan adelante gracias a las mujeres! Merenderos, comedores, apoyo escolar…

Sí a las mujeres es decir NO a la violencia del maltrato verbal, No a las expresiones humillantes, No al acoso laboral, No al abuso sexual. Debemos decir, gritar, No al femicidio.

Una sociedad que no cuida la vida de los niños por nacer ni a las mujeres se autodestruye.

+Jorge Eduardo Lozano

Arzobispo de San Juan de Cuyo

San Juan, 13 de marzo de 2020