Banda Ancha

La historia de una mujer que se gana la vida detrás del volante

Silvia Pérez, de la Cámara de Mujeres Taxistas y Remiseras, habló sobre su experiencia en el rubro, en plena caída por la pandemia. Además, buscan un servicio 'más equitativo'.
jueves, 23 de julio de 2020 · 13:35

'A veces tenés que pasar más de 12 horas arriba del taxi para llegar y ver la comida, ver si limpiaron o si se bañaron', señaló Silvia Pérez, presidenta de la Cámara de Taxistas y Remiseras San Juan. Para la conductora el rubro, que hoy atraviesa un mal momento, es una pasión. Sin embargo, debe lidiar con algunas cuestiones que vienen de la mano con su género.

'Hay mujeres que manejan mejor que los varones y otras que no', dijo entre risas y tono inofensivo en Banda Ancha. La conductora señaló que eso ha generado que se les 'confíe el traslado de niños y adolescentes de colegios para ir a buscarlos'. Sin embargo, no es el único horario en el que una mujer debe trabajar: 'también debemos salir de noche para que alcance', explicó. La situación está difícil, según detalla, cayó un 70% la demanda.

Silvia llegó al volante luego de una herencia de familia. Su madre y su padre fueron taxista por más de 20 años. 'Con mis hermanos nos metimos en esto pero la única que quedó trabajando fui yo. Pero quiero ser la última, quiero que mis hijos estudien, es lo que quiere toda mamá', dijo.

Esta tradición le dio más que el conocimiento al volante. 'Soy una enamorada del Chevrolet. Considero que el auto ideal para trabajar de remis es el de fácil mecánica, el que uno puede levantar el capot y darse cuenta cómo lo puede arreglar, además del confort de baúl', reconoció.

Con este envión, Pérez fundó la Cámara de Mujeres Taxistas y Remiseras, una iniciativa que busca más que representar a las tacheras sanjuaninas. 'Queremos más equidad, trabajamos en el cupo, para que dentro del rubro haya más trabajadoras mujeres', acentuó.

Hoy, la cámara empuja para lograr un acuerdo con las agencias de venta de autos para que 'sean accesible a todas', avanza para un paradero exclusivo de mujeres y más licencias, y reniega, todavía, contra los choferes 'conservadores' que no se acostumbran a ver una mujer avanzando a paso firme.