Historia

Terremoto: la doble desgracia de una sobreviviente del 77' y el 21'

Rosa perdió su casa por el fuerte sismo del pasado 18 de enero. A un mes del evento telúrico contó su situación.
jueves, 18 de febrero de 2021 · 13:46

El sismo de 6.4º del pasado 18 de enero en San Juan provocó serios problemas sociales. Muchas familias perdieron todo por el derrumbe de sus viviendas y debieron ser asistidas por el Estado.

Rosa Brizuela es una sanjuanina que sufrió dos veces el mismo drama. En 1977 perdió su casa por el terremoto y este año le pasó lo mismo. Su vivienda ubicada en la Villa El Abanico (Aberastain entre XIII y XIV) quedó hecha escombros por el terremoto que sorprendió a todos en la medianoche del 18 de enero.

Ahora, el Estado le dio un módulo habitacional y poco a poco busca salir adelante y dejar atrás el desastre de aquella noche. “Ahí estamos. Guardamos las pocas cosas que se pueden meter adentro y las otras cosas están afuera en una carpa. Seguimos esperando a ver si se puede hacer una pieza, si se puede comprar materiales. Pero no se puede cocinar ni nada en el módulo. Los baños vinieron instalados, no tienen nada. Están como adorno nomás”, contó la mujer.  “Antes vivía en villa El Abanico. Luego en los vagones del tren y después en un rancho en Pocito que se le cayó”, agregó.

Ahora vive con su hijo y su nieto en el módulo que le brindaron desde el Gobierno, comentó. En el mismo pudo instalar una cama grande que también se le rompió con el terremoto, un televisor, un mueble, una mesa y la heladera. Las otras cosas quedaron afuera.

El módulo viene equipado con un baño pero todavía no pudo realizar la instalación del agua. Por el momento, se las arreglan con un baño químico que comparten con otros vecinos de la zona.

Mientras tanto, la familia construye su propio baño con materiales, pero poco a poco por la situación económica. Rosa, aseguró que solo cobra una pensión por discapacidad

La luz es otro de los problemas de los vecinos. “Pusieron una pilastra y no vinieron más”, reclamó.

La mujer, confesó que las noches de tranquilidad le hacen acordar a los momentos previos del sismo y todavía sienten temor.