HISTORIA

Elizabeth, la sanjuanina que se enteró a los 53 años que era apropiada

Fue la propia mujer que la crió quien en su lecho de muerte le confesó que no era su madre biológica.
domingo, 4 de julio de 2021 · 19:11

Elizabeth del Valle Moricci, a los 53 años, confirmó su peor sospecha. Su mamá, en su lecho de muerte, le confesó que era apropiada. En diálogo con Diario 13, la mujer contó que era algo que presumía desde la adolescencia pero que nunca nadie se lo había reafirmado. Fue Francisca López, quien la crió junto a Armando Moricci, la que sin querer -según Elizabeth- le dio a entender que no era su madre su madre biológica. 

De acuerdo a la partida de nacimiento de Elizabeth, nació el 4 de marzo de 1962 en la provincia de San Juan. En ella figura que Armando Moricci y Francisca López (ya fallecidos) eran sus padres biológicos, algo que de acuerdo a sus presunciones no es así. Asimismo, Elizabeth aseguró no tener rencor hacia ellos y destacó que solo quiere conocer sus orígenes. 

En cuanto a esto, detalló que logró identificar a quien cree que es su hermana pero aún no pudo hablar con ella. 'Aparentemente mi papá tenía otra familia, formal, por eso me entregaron', señaló. Pese a las sospechas de toda la vida, el entorno de Elizabeth nunca sacó a la luz su verdadera historia: 'Cuando era adolescente le pregunté a una prima y me dijo que estaba loca'. 

'Finalmente, cuando yo tenía 53 años, a mi mamá se le escapó. Se confundió, porque ya tenía más de 80 años. Ahí hablé con mis familiares y me dijeron que ellos nunca se habían querido meter. Si me enteraba antes tal vez hubiera sido más fácil encontrar a mis padres biológicos', se lamentó. Con la convicción de que su padre biológico ya falleció, Elizabeth aún desconoce totalmente quién es su madre biológica. 

Su mamá habría sido una pareja extramatrimonial de quien ella cree que es su papá. 'No sé si ella estará viva pero quiero conocer a algún familiar, no sé si tengo hermanos y si es así quiero conocerlos. Es una parte de mi historia que está totalmente incompleta', se explayó la mujer. Con el registro en su memoria del momento en que se enteró de que era hija apropiada, siente que esa experiencia la acompañó siempre. 

'Yo creo que me entregaron en el hospital porque salí de ahí con el apellido de mis padres adoptivos. No sé en qué hospital habré nacido, puede haber sido el Rawson que es uno de los pocos que había en 1962 pero la verdad que no he ido a ver si existe algún lugar donde ellos tengan esos registros y poder ver si hay algo más ahí que pueda conocer sobre mi nacimiento', destacó. 

Elizabeth aún tiene el peso de las 'costumbres de antes' en las que nadie se metía en los secretos de los demás. 'Así era en esa época y es lo que me explicaron mis familiares cuando confirmé la verdad. Lo que lamento es que me podría haber enterado antes para tratar de conocer a mis padres biológicos. Mi papá sé que murió y que tiene una hija que vendría a ser mi hermana', relató. 

'Me gustaría ir a hablar con ella personalmente, una prima la ha visto dice que se parece a mí', agregó. En cuanto a su mamá, la mujer desconoce totalmente quién podría ser, por ende no sabe ni siquiera si aún vive. 'Es la parte de mi historia que tengo totalmente incompleta porque como era una pareja extramatrimonial probablemente nadie la conozca', explicó Elizabeth que se desvela por saber si tiene otros familiares. 

El secreto que hizo sufrir a Elizabeth también trasciende su historia. La mujer es mamá de tres hijos, quienes la apoyan en su búsqueda, ya que con su incertidumbre está la incógnita para ellos de saber quiénes fueron sus abuelos de sangre. 'Mi hija fue la que me dijo que lo ponga en Facebook. Ahí encontré gente que me ayudó a ubicar a posibles familiares', señaló. 

Elizabeth lleva un proceso de seis años, desde que se enteró fehacientemente de su origen, donde atravesó duelos y el desafío de buscar a sus padres biológicos. En medio, los miedos que implica ir tras las huellas de sus progenitores. Ante todo esto, ella dio uno de los pasos más importantes, la aceptación.

 

Supresión de la Identidad

Es un delito que viola atributos esenciales de la personalidad, previstos en el Código Penal Argentino en el artículo 138 y 139. Implica quitarle la identidad originaria al sujeto, borrar su vínculo biológico y su historia, y hacer nacer otra identidad supuesta, que ni natural ni legalmente le correspondencia.

El artículo 139 inciso 1 castiga con prisión de entre dos años y seis, a la mujer que finja embarazada estar, para asignarle a ese hijo supuesto, ciertos derechos que no le corresponden. Con la misma pena, el inciso 2, castiga a quien de cualquier modo, haga incierto, altere o suprima la identidad de un niño de menos de 10 años y también al que lo retenga y oculte. Si el niño es mayor de 10 años se incurriría en la figura sobre el estado civil de otro, prevista en el artículo 138.

En el caso del inciso 1, se exige el propósito especial de fingir un embarazo y un parto para asignarle al hijo de otra persona, la condición de hijo propio. Fingir un embarazo no es un delito en sí mismo, pero sí otorgarle derechos a ese supuesto hijo. Puede tratarse de una mujer que finja un embarazo que nunca tuvo o que estuvo embarazada y el bebé propio no llegó a nacer, o que nació muerto. Se trata de los casos en que alguien pretende simular una situación de embarazo para luego apropiarse de un hijo ajeno, sin realizar los pasos de la adopción legal.

El que facilita o colabora con la perpetración de estos delitos son condenados a prisión de tres a diez año, y de tratarse de médicos, enfermeros o parteros, o funcionarios del registro civil, sufren también las consecuencias del artículo 139 bis, más inhabilitación especial por tiempo del doble al de la condena. No importa si fue por dinero o no.