CRUELDAD

Faenaron a un caballo que ayudaba a chicos con discapacidades

El equino servía de terapista, era llamado Carlitos y se había desaparecido durante dos días.
lunes, 8 de julio de 2024 · 10:10

Un caso conmocionó a Río Negro, en especial a los miembros del centro de equinoterapia Kawell Anay, tras la trágica muerte de Carlitos, uno de sus caballos más queridos, al aparecer muerto faeneado. Un sospechoso fue detenido y acusado de abigeato agravado durante la audiencia de formulación de cargos, y permanecerá en prisión preventiva durante un mes.

Parte de la carne de Carlitos fue hallada en un freezer y en una caballeriza, junto a un asado que había preparado el presunto responsable. El esqueleto del caballo estaba a un lado, creando un panorama desolador. "Junto a un asado que había preparado el presunto responsable, estaba el esqueleto del caballo", compartió Angelo Zamataro Amaranto, abogado de la asociación civil Kawell Anay, quien presenció la inspección del lugar.

Durante el allanamiento, se recolectó material genético que permitió identificar al caballo. Sergio Retamales, fundador del centro de equinoterapia, reconoció los restos de Carlitos por su garrón o corvejón, una articulación en la parte inferior de la pierna. "Sergio lo conocía de pies a cabeza. Encontramos vísceras y coágulos", añadió el abogado.

Retamales expresó su tristeza en las redes sociales, manifestando el profundo dolor y la rabia que siente: “La rabia se mezcla con el dolor de saber que sí, que a Carlitos lo sacaron, lo robaron, lo golpearon, lo llevaron de tiro, cruzaron el pueblo y lo mataron. Aunque eso era casi seguro, esperaba las ‘chuequiadas’ del gordo. Uno, hasta que no ve, no cree. Tenemos demasiada rabia y dolor, pero esto va a tener justicia, por Carlitos, por nosotros, por Kawell. Y se llora un caballo, sí, no se imaginan lo que se llora”.

Sergio y su esposa, Patricia García, fundaron la Asociación Civil de Equinoterapia y Actividades Ecuestres "Kawell Anay" como un espacio de apoyo y rehabilitación. El proyecto nació en parte por su hijo, quien tiene discapacidad intelectual. En 2021, el esfuerzo y dedicación del matrimonio fueron reconocidos cuando lograron ser finalistas del premio Abanderados de Fundación Noble, que destaca a aquellos argentinos por su "dedicación a los demás".