MUNDO

120 años para el líder de una secta basada en la dominación sexual

Se trata del jefe de la secta NXIVM que fue condenado este martes en Estados Unidos a 120 años de cárcel por haberle arruinado la vida a mujeres generalmente jóvenes a quienes engañaba y esclavizaba en su secta.
martes, 27 de octubre de 2020 · 20:53

Los al menos 15 testimonios que se escucharon en contra de Keith Raniere, líder de la secta NXIVM, en los tribunales de New York fueron suficientes para que la justicia lo condene por haberle arruinado la vida a las mujeres que reclutaba a fuerza de engaños para someterlas sexualmente y llegarlas a explotar sufriendo tormentos sexuales y psicológicos.

Una de las víctimas fue contundente al expresar que "Me robó mi juventud", "Usó mi inocencia para hacer lo que quisiera conmigo", según publica el diario Washington Post. Otra destacó que es tan grande la dominación que sufrían y la tortura psicológica que "todavía siento su voz en mi cabeza".

Por testimonios como éstos Rainiere fue sentenciado a cumplir 120 años de cárcel, ahora tiene 60 años. La acusación que pesaba concretamente sobre él desde el año 2019, momento en que fue apresado hasta el juicio que se cumplió este martes fue: tráfico sexual, conspiración para trabajos forzados, trata de personas y múltiples cargos de crimen organizado.

Las tretas que utilizaba el sujeto ya condenado para envolver a sus víctimas era seducir con su carisma prometiendo la solución para la vida de cada una de sus seguidoras hasta que terminaba pidiendo favores sexuales adoctrinando a las mujeres y hasta llegó a marcarles su nombre en la piel con elementos cauterizantes, es decir con quemaduras.

Camila, una de las testigos, contó que "me jodió la vida", cayó en sus manos a los 15 años de edad, era virgen y él fue quien la obligó a tener su primer relación sexual. Luego la sometió durante 12 años.

Con el argumento de que ella era solo de su propiedad la aisló de su familia y sus amigos y hoy quiso hacer escuchar su voz reconociendo "el trauma y el abuso". Otra de las víctimas, India Oxenberg, dijo al diario The Independent que lamenta tener que vivir el resto de su vida con la iniciales grabadas de este sujeto en su piel.

Los defensores del acusado dijeron que todo lo que se escuchó como acusación era producto de una campaña mediática. Esto dio lugar a un juicio injusto según argumentaron.

Finalmente el jurado decidió condenarlo y pasará su vida en la cárcel por arruinarle la vida a las mujeres que pasaron por su organización y cayeron en sus manos. 

 

 

 

Fuente NPR