OPINION

Llamada para Orrego

Turcumán fue explícito: quiere que el santaluceño convoque para unir a toda la oposición. Entusiasmo por los 38,5 puntos de octubre.
lunes, 11 de noviembre de 2019 · 13:21

Más allá de la victoria del Frente de Todos y la polarización insalvable con Juntos por el Cambio, las elecciones de este intenso 2019 también dejaron una mínima expresión para una tercera fuerza, borrando a otros aspirantes a ese modesto lugar de la medalla de bronce. 

El tercer escalón del podio, tanto para las elecciones provinciales como para las nacionales -nos pasamos el año votando- fue para el espacio liderado por Martín Turcumán, asociado al Frente Consenso Federal de Roberto Lavagna y con Nancy Avelín como candidata a diputada nacional.

Lo que consiguió esta alianza transitoria, fue un capital de alrededor de seis puntos del electorado. No alcanzan para tener grandes pretensiones, pero sí para entrar en la mesa de interlocutores tanto del oficialismo como de la oposición.

Desde ese lugar, el viernes en Banda Ancha Turcumán evitó los rodeos. Dijo que hay que generar una coalición para poder competirle al justicialismo de igual a igual. Que esto está atado a la posibilidad de encontrar consensos. Y que están esperando que sea Marcelo Orrego quien ocupe el lugar de liderazgo opositor que le dio la ciudadanía el 27 de octubre.

Efectivamente el intendente santaluceño está cerrando ocho años de una gestión aclamada por sus vecinos, a punto tal de que le renovaron la confianza optando por su hermano Juan José para los próximos cuatro años. Se alzó con 35 puntos en la elección para gobernador, midiéndose con Sergio Uñac en el pico de popularidad. Y trepó hasta el 38,5 por ciento como candidato a diputado nacional, ganando la banca.

Orrego pasará a codearse ahora con el jet set de la política nacional. Pese a que compartió boleta con Mauricio Macri, su intención siempre fue la de conformar un bloque unipersonal en el Congreso, bajo el sello de Producción y Trabajo. Su voto valdrá mucho en términos políticos en un parlamento tan dividido como el que habrá a partir del 10 de diciembre.

Turcumán blanqueó los contactos que mantuvo con Orrego después de las elecciones provinciales para intentar un acuerdo electoral para lo nacional, pero aparentemente el obstáculo habría sido la alianza con el PRO. El fundador de ADN tiene hoy una incompatibilidad epidérmica con el macrismo que lo supo acunar en su origen político en 2015. Y el santaluceño terminó revalidando su sociedad con el partido amarillo, advertido de que quedarse en el medio de la grieta podía resultar catastrófico en las urnas. Hubo que elegir y eligió.

Para Turcumán, el resultado de las elecciones ha colocado a Orrego en la posibilidad de ser el líder de la oposición en San Juan. E inmediatamente después lanzó un desafío, al decir que dependerá del diputado nacional electo el futuro. Si se anima o no a convocar, para competir de verdad con el gobierno provincial.

La próxima oportunidad de acuerdo vendrá en un par de años, cuando haya que votar por diputados nacionales nuevamente en 2021. Para entonces falta una eternidad. Mucho antes, habrá expectativa para analizar el estilo de Orrego, menos horizontal que el de Roberto Basualdo, menos coparticipativo con las fuerzas políticas asociadas, según se desprende de la conformación de listas.

Turcumán, por su parte, tendrá que convencer a varios de los suyos. El fin de semana pasado se fue del frente el partido Libres del Sur, cuya referente más conocida posiblemente haya sido Victoria Donda, virtual ministra del gabinete de Alberto Fernández. En San Juan, pusieron el segundo candidato en la lista de Nancy, Mauricio Chanquía.

Cruzada Renovadora tiene juego propio y, pasadas las elecciones, se suele replegar, focalizando en acciones propias y dejando los acuerdos para la próxima cita a las urnas. El Socialismo parece tener lazos más afianzados con ADN. Y esa sociedad es la que espanta a Dignidad Ciudadana, otro de los que siempre entran en la ronda de diálogos. 

Pero posiblemente el mayor desafío que tenga Turcumán esté en sus propias filas, donde hay una vertiente que huyó de Producción y Trabajo, con críticas veladas al basualdismo y al delfín de Roberto, Marcelo. La unidad opositora por ahora queda en los papeles. Aunque sigan habiendo llamadas para Orrego.


JAQUE MATE