OPINION

La paradoja docente

El paro daña al gobierno provincial pero también podría ser interpretado como una colaboración política. Frente a la disquisición, descuentan el día no trabajado.
viernes, 20 de septiembre de 2019 · 12:39

Para el gobierno de la provincia, el paro docente puede representar desde una colaboración política hasta un daño inmenso. Incluso, las dos cosas en simultáneo. Es lo que se llama paradoja, porque contiene una aparente contradicción o hasta una falta de lógica. Pero la realidad hoy es así de compleja.

El paro docente estalló por la muerte de dos maestras en Chubut, María Cristina y Jorgelina. Las dos fallecieron en un siniestro vial cuando regresaban de una protesta en la capital provincial, Rawson, a su ciudad de residencia, Comodoro Rivadavia. En señal de duelo y solidaridad, la CTERA llamó a la huelga este jueves.

El gobierno de Sergio Uñac se enfrentó entonces a un dilema político y lo resolvió. Ratificó el criterio de "día trabajado, día pagado", lo cual impacta de manera sensible en el recibo de sueldo docente porque no solo se descuenta la jornada sino que además se resta el ítem presentismo. 

De todas maneras, habrá que ver cómo se aplica, porque el paro se mezcló con el viento. El evento climático podría justificar la inasistencia ante los ojos del personal directivo de cada establecimiento, dependiendo de su voluntad...

De todas maneras, quedó plasmada la decisión hacia afuera, para la opinión pública. Frente a un 40% de acatamiento promedio al paro, según el relevamiento oficial, el criterio primario será descontar el día. Después, lo que pase en los papeles resultará un enigma para los que no formamos parte de la comunidad docente.

Al gobierno no le resulta cómodo tener escuelas cerradas por una medida de fuerza. Cada día de clase perdido, es una gota más para rebalsar la paciencia de una sociedad malhumorada por la crisis económica. Cuando se derrama el malestar, no distingue demasiado entre Nación, Provincia o Municipio. La culpa la tienen todos los políticos. Así de simplista e implacable termina resultando la sentencia. De esto hemos hablado en varias ocasiones.

Sin embargo, la protesta docente también puede ser entendida como una acción sindical en línea con los reclamos que viene haciendo Uñac a Nación. Así lo presentó el nuevo secretario general de UDAP, Luis Lucero, ayer en Banda Ancha. Sus argumentos merecen detenimiento.

El atraso crónico de salarios en Chubut fue producto seguramente de los desmanejos de la administración de Mariano Arcioni, pero la CTERA y también UDAP identifican la raíz del problema en las políticas nacionales implementadas desde la llegada de Mauricio Macri al poder, el 10 de diciembre de 2015.

El gobierno de Cambiemos eliminó la paritaria nacional docente, sacándose de encima la regulación del piso salarial. También congeló el Incentivo Docente, generando que se licúe su impacto en las finanzas y trasladando a las provincias el problema de la pérdida de poder adquisitivo. Además borró el Fondo Compensador que recibían algunos distritos como San Juan, dejando a los gobernadores esa "papa caliente" con dos alternativas: mirar para el costado o sacar plata de las arcas provinciales para sostener los salarios.

Con esta descripción, Lucero terminó reflexionando que en realidad los sindicatos docentes están parados del mismo lado que el gobernador Uñac, en la defensa de los intereses provinciales, porque el reclamo es contra el ajuste de la Casa Rosada. Claro que para entender ese punto de vista hay que tomarse algunos minutos y predisponerse a una conversación serena. Nada que se parezca a las reacciones masivas que estallan en redes sociales. 

Al papá, a la mamá, solo les interesa que su hijo, su hija, tengan clases. El resto es asunto de los políticos. En ese terreno, el del ciudadano promedio, las razones de quién tiene la culpa o dónde se originan los inconvenientes, importan poco. Aunque sean reales. Y a veces, contradictorias.


JAQUE MATE