OPINIÓN

La salud y la economía

Números que entusiasman y números que preocupan. Una decisión política forzada por la necesidad y la realidad innegable.
miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 10:00

En 24 horas el gobierno pasó del entusiasmo a la cruda realidad. El lunes terminó la jornada con apenas 1 nuevo positivo. Pero el martes el registro ascendió a 22 casos detectados en el día. Con todo, San Juan sigue siendo la tercera provincia argentina mejor posicionada por su tasa de contagios cada 100.000 habitantes. Básicamente, porque es un país muy diferente al que supo ser.

Cotidianamente, los nuevos casos de Covid-19 se distribuyen en mitades. El 50% en el área metropolitana de Buenos Aires o AMBA y el 50% restante en el interior. Ahí está San Juan, a donde el virus demoró más en ingresar pero finalmente terminó perforando la barrera sanitaria hasta quebrar aquel título de territorio libre de circulación viral. Nunca más.

En palabras oficiales, la provincia actualmente tiene zonas con circulación viral por conglomerado, lo cual significa que medianamente se puede identificar el modo en que se contagiaron los nuevos infectados. Pero hay una luz amarilla que empezó a sugerir una eventual reclasificación en lo inmediato. El siguiente casillero es la circulación viral comunitaria, es decir, la transmisión en cualquier lado sin saber a ciencia cierta dónde ni con quién se contrajo la enfermedad.

Lo reconoció la jefa de Epidemiología, Mónica Jofré, en su contacto virtual con la prensa el lunes pasado. Este miércoles tendrá una videoconferencia con sus pares de Salud Pública de Nación, precisamente para exponer la información local y recibir parámetros. Es un tecnicismo que no altera mucho la hoja de ruta resuelta en la provincia, acerca de extremar los protocolos pero al mismo tiempo continuar con la flexibilización de actividades. Y esperar que la curva continúe bajo control.

Actualmente hay un número bueno y uno malo. El bueno es la tasa de positividad, que hasta este martes era del 2,6%. Aunque no se diga públicamente para no rivalizar con ninguna otra provincia, ese índice revela que se está testeando mucho. Hay una relación inversamente proporcional: a mayor cantidad de test, menor tasa de positividad y viceversa. Es una cuestión compleja que obedece estrictamente a la estadística epidemiológica. Para San Juan es un buen indicador.

El número malo es la tasa de mortalidad, muy elevada en comparación con el resto del país. En San Juan, la letalidad asciende al 5%, cuando el promedio en Argentina ronda el 2%. Es motivo de investigación por parte de las autoridades sanitarias pero hay una hipótesis fuerte según la cual el principal problema es la demora en la consulta médica. Dejar avanzar los síntomas, especialmente en los adultos mayores, se convierte en una enorme desventaja. Es apenas una línea de estudio, pero ahí apuntan los funcionarios de Salud Pública.

Sergio Uñac también le puso mesura al tema en rueda de prensa. Dijo que todas las provincias argentinas "caminan" rumbo a la circulación viral comunitaria. No es lo deseable, pero rebelarse no serviría de mucho. Destacó que San Juan sigue siendo la tercera mejor provincia por su estatus sanitario, pero eso es apenas la foto del momento con dos grandes realidades a la par. Por un lado, los contagios que se trasladan progresivamente al interior del país. Por el otro, la dramática situación de las provincias vecinas de la región y su proximidad con esta geografía ya no tan remota, ya no tan aislada.

Seis meses después de que comenzó esta nueva vida en pandemia, hubo que aprender el modo de funcionamiento del Covid-19. Con ese conocimiento llegó el anexo de los protocolos. El cierre permanente es sencillamente inviable. Peor aún, bajar la persiana hasta que pase el temporal sería inútil, porque hay tormenta para rato. Seguir adelante con responsabilidad sigue siendo el único camino factible, aún en la certeza de que más temprano que tarde, habrá circulación viral comunitaria.

Desde ese punto de vista, Uñac anticipó una medida y ratificó otra ya anunciada. La primera, es que analiza acortar el aislamiento de los sanjuaninos repatriados que hasta hoy debe ser en hoteles durante 14 días. Tenía mucho sentido la imposición cuando el virus no estaba dentro de estos límites fronterizos, pero actualmente el germen no distingue nacionalidades ni procedencias. La segunda medida es en realidad una declaración política macro: contener la sanidad pero también darle espacio a la movilidad económica.

El Instituto de Investigaciones Estadísticas y Económicas (IIEE) informó este martes el índice de precios al consumidor de agosto en San Juan y estuvo en el 2,4%, un valor bastante parecido al de febrero, muy por encima de los niveles bajos que hubo en los primeros meses de cuarentena. 

La evolución del IPC de los últilmos meses en San Juan

La inflación volvió a recalentarse especialmente donde más duele, en los alimentos. Aún así, en la comparación interanual es probable que 2020 termine por debajo de los increíbles 54 puntos de inflación acumulados en 2019. Igualmente arrimarse a los 40 puntos seguirá siendo una barbaridad.

La inflación acumulada en los últimos 12 meses en San Juan

El virus por ahora es irremediable. La mejor opción es evitar el contagio y para eso hay un manual definido que al menos, reduce las posibilidades de infectarse. El germen no se irá. No se desvanecerá. Dadas las circunstancias, hoy más que nunca es la salud y la economía.


JAQUE MATE
 

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