BANDA ANCHA

La odisea de estudiar música: ruidos, caminatas y un edificio para pocos

En la nueva construcción, hoy frenada, solo se realizan trabajos menores. Sin embargo, los que pueden quedarse, comparten el violín con los escombros. El resto tiene que peregrinar por distintas sedes. Si terminan la obra, solo podrán albergar a una quinta parte de la matrícula.
lunes, 4 de noviembre de 2019 · 10:59

Sigue pasando el tiempo y los chicos de la Escuela de Música continúan sin tener un espacio para estudiar. Luego de que el Consejo Superior de la UNSJ determinara la construcción del nuevo edificio, comenzaron las obras pero estas solo podrán albergar el 20% de la matricula estudiantil. Para colmo, se frenaron. Hoy, siguen algunos trabajos (menores) de acondicionamiento. Los que toman clase deben compartir la armonía con la estridencia. El resto, a caminar por las sedes donde se están dividiendo las actividades áulicas y los conciertos.

"Lo que se construye aquí son 4 aulas en un primer piso. Además, pedimos que remodelen los baños. Esto lo dispuso el Consejo Superior a principio de año pero recién ahora empezaron a construirlo", explicó Cesar Sánchez, director de la Escuela de Música a Canal 13. Es que, la obra empezó en septiembre y con un plazo de 60 días, algo que ya debería estar listo. "Se trata de sólo 4 aulas, es 1 de los 5 brazos que necesita la institución para la cantidad de aulas que necesitamos. Vamos a cubrir una cuota mínima de chicos con esta obra", destacó el director.

Esto derivó en la peregrinación. En una extensa distribución de los jóvenes para poder estudiar. En este contexto, circuló un poster con 11 sedes donde los chicos a donde deben asistir. Sánchez habló sobre esto y desmintió que este sea el número oficial de aulas. "Hay casos que no responden al dictado de clases estrictamente. El Instituto Alemán nos prestó aulas para el dictado de alemán y tuvo que ver con una iniciativa de la propia profesora. El Club Social lo tenemos pedido para conciertos e intervenciones artísticas. En calle San Luis y Mendoza funciona una vivienda para que los más chiquitos, menores de 11, puedan tomar clases y estar separados de los jóvenes y adultos", enumeró Sánchez.

 

Lo cierto, es que, mientras tanto, la espera se hace eterna y la solución prevista está demorando en llegar.



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