OPINION

Rata inmunda

Una reflexión sobre los puestos de trabajo perdidos por el cierre de la histórica confitería El Molino y algunos reproches en las redes sociales.
martes, 23 de abril de 2019 · 12:24

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan


El título de esta columna es la primera línea de un bolero que se llama "Rata de dos patas", más famoso por haberse convertido en meme de usos varios. Y en esta ocasión se refiere al triste final de un comercio emblemático de los sanjuaninos, como fue "El Molino".

El 15 de marzo anunció su cierre definitivo, luego de pulsear en la Justicia de Faltas y con la Dirección de Bromatología el destino de su mercadería comestible. El 14 de febrero había salido a la luz el video anónimo de personas que caminaban a la noche frente a la vidriera de la histórica confitería, donde se podía apreciar con estupor el desfile de roedores. 

La reacción social no podía ser otra que el asco. Y la acción oficial, ante la difusión del hecho, fue impostergable. Inspección, verificación y clausura hasta tanto se subsanara la infracción constatada. Fue un escándalo, pero pudo haberse resuelto con el pago de la multa y el cumplimiento de las condiciones mínimas de higiene exigibles a cualquier ciudadano que quiera sostener un negocio de comidas. Dicho así, suena obvio.

Pero no hubo acuerdo. La familia propietaria decidió bajar la persiana para siempre y así ponerle punto final a ese icónico rincón de la gastronomía sanjuanina. Esta semana se conoció la otra historia detrás del escándalo, porque 15 personas que trabajaban en ese sitio fueron despedidas, quedaron a la calle y sus familias, sin sustento.

Este lunes fue la primera audiencia de conciliación en la Subsecretaría de Trabajo, para empezar la discusión sobre las indemnizaciones. Es una de esas peleas que nadie quiere tener, porque el laburante lo que quiere y necesita, es poner el despertador todos los días y salir a ganarse el pan. Como lo hizo toda la vida.

Trabajar en el sector privado tiene esos riesgos, de los que están a salvo únicamente los estatales del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Sin embargo, sería injusto dejar a los trabajadores librados a su suerte porque no estamos atravesando una coyuntura normal. Quien pierde el empleo, difícilmente pueda reinsertarse en el corto plazo. Más aún cuando carga algunos años sobre la espalda. Más aún cuando se trata de un rubro que, castigado por la inflación, ha perdido sistemáticamente el volumen de ventas sin importar la marca.

Entonces, se vuelve dramática la situación de estas 15 familias. No estaría bien dejarlas solas. No pueden ser los que paguen el costo de la negligencia y el abandono.

Entonces cabe legítimamente preguntarse si el error fue difundir el video de las ratas. Si, en verdad, lo mejor que se pudo haber hecho era ocultar las imágenes, en procura de cuidar la fuente de trabajo. Hubo y hay opiniones en este sentido en las redes sociales. Con todo respeto: es un disparate.

Llegó el momento de llamar a las cosas por su nombre. Cuidar a los trabajadores sí. A las ratas inmundas no.


JAQUE MATE